lunes, 11 de febrero de 2008

No es peli para mí


Finalmente vi “No es país para viejos” (No country for old men) y la sensación al salir del cine es que había tirado a la basura los euros de la entrada y, lo que es más doloroso, 3 horas de un prometedor sábado.
Vamos por partes, poco a poco para que no parezca que es una cuestión totalmente subjetiva. Intentaré no destripar la película por si a alguien después de esto le quedan ganas de perder su tiempo y su dinero también.
Antes de nada, es una película lenta, que no tiene un ritmo preciso y que resulta tediosa en muchos pasajes (la ausencia de música en toda la cinta ayuda a ese vacío que no veas). Los personajes pretenden transmitir una profundidad que no terminan de justificar en absoluto, aunque eso sí, no paran de soltar fraseos crípticos, de perros viejos de vuelta de todo, sazonados con sueños y experiencias traumáticas o no, que pretenden dejar al espectador a la altura del polvo de sus botas: “somos tan jodidamente malos, tan jodidamente inteligentes, estamos tan jodidamente por encima de ti, pobre diablo de vida fácil, que si no nos entiendes es porque no nos alcanzas”. Una actitud fuera de lugar cuando pretendes hacerla pasar por auténtica y no te ríes de ella (como Tarantino o Sergio Leone). O sea, ridículos.
Quitando el que la película no empieza y no termina, y que además de la historia en sí, deja multitud de flecos argumentales sin cerrar, hay escenas enteras que no resultan nada creíbles, en las que la actitud de los personajes encajaría más en un espagueti western que en algo medianamente realista.
Además, las incoherencias abundan: ¿Por qué el asesino usa un arma incómoda, aparatosa, única y que le delataría entre millones de asesinos? Porque sí, y punto. ¿Cómo hace todo el mundo para encontrar al fugitivo una y otra vez a lo largo de la película? Ciencia infusa, y ya está. ¿Por qué nos atormentan con las retorcidas reflexiones de un sheriff que no aportan nada de nada a la historia? Para intentar darle la profundidad que no tiene, por ejemplo.
Estoy convencido de que hasta a las personas a quienes les guste la película, nunca harán nada por volver a verla, jamás. No aporta na-da.
Y una última duda que me corroe: Salvo en la escena en la que estrangula al ayudante del sheriff ¿alguien puede encontrar un solo plano en el que la actuación de Bardem se salga del careto de estatua de cera que se le ocurrió para dar “vida” a este personaje? Yo no lo he encontrado. Actúa como Schwarzenegger en sus peores tiempos, tal cual. Ya, ya he dado por hecho que no tengo maldita idea de lo que es un actor y que todo el planeta ha visto matices en Bardem que a mí, pobre idiota, se me han escapado.
Pero a mí los Coen y Bardem, no me timan nunca más.

1 comentario:

el guardian dijo...

las malas lenguas hablan que lo mejor que hace bardem es tumbar a todos con el alcohol, no extraña por tanto que se sentara al lado de jack nicholson, sea colega de daniel day lewis, y compañero de juergas de george clooney.
con semejante "grouppie" es fácil ser elegido mejor actor de reparto( al final y al cabo los mencionados no están para papeles secundarios).

Así que bueno en fin,como todo en la vida,todo es política, saber rodearte de amigos influyentes, y decir 3 cosas graciosas y repetirlas hasta la saciedad.

y eso que bardem me parece decente...interpretativamente hablando.....un saludo gladius, de parte del guardián de la cueva