miércoles, 16 de diciembre de 2009

Para leer...


Transcribo aquí seguidos, un par de artículos que Arturo Pérez Reverte publicó en El Semanal allá por el 1998. Porque estas fechas de ahora son propicias para leer y también para regalar libros que sí valgan la pena y forjen el carácter. Coño:

UNA BIBLIOTECA

Durante esta última semana, aprovechando una temporada de calma, he ordenado la biblioteca. Siempre ocurre lo mismo cuando termino de escribir un libro, sea el que sea; en los últimos días no conoces ni a tu familia, ni a tus amigos más íntimos, ni a nadie. Bajas a la mina cada día, o no sales de ella ni para dormir, como un picador del pozo María Luisa, dale que te pego. Vives obsesionado con darle a la tecla y terminar de una vez; y el material que utilizas, los libros que consultas y las nuevas adquisiciones, se acumulan por todas partes, esperando una tregua para su sitio exacto. Porque amén de la utilidad que reporte, un libro tiene su dignidad, y no puede ir en cualquier parte y de cualquier manera; requiere compañía y lugar adecuados. Nabokov puede ir junto a Conrad, tal vez, pero no junto a Cervantes; y Stendhal puede avecinarse con Heine y con Lampedusa, pero nunca con las Crónicas de Froissart, con Moratín o con Plutarco. Cada cual es cada cual.

A veces algún lector escribe pidiendo la recomendación de un libro clave, o que el arriba firmante considere como tal; y no falta quien solicita un canon de obras fundamentales -imprescindibles, es la estúpida palabra de moda en ciertos suplementos literarios-. Siempre me niego, porque eso de las obras fundamentales depende mucho del gusto de cada uno; y libros que a ti te cambian la vida pueden pasar, para otro, sin pena ni gloria. De cualquier modo, mientras colocaba y reordenaba los libros estos últimos días, hubo, como siempre, un par de centenares de títulos y autores donde la vista y las manos se me demoraban más que en otros, por diversas razones. Y de pronto me he dicho: por qué no. Por qué no decir cuáles son, y si a alguien resultan útiles, pues me alegro. La relación, que no es exhaustiva, sí resulta en cambio desordenada y larga: tal vez ronde los ciento cincuenta títulos, de modo que, metidos en faena, contársela me llevará esta semana y la próxima. Así que quien no esté interesado por el asunto puede pasar mucho de calzarse esta página, hoy y la semana que viene.

Última advertencia: los libros no figuran por orden de importancia; y faltan, porque no los recuerdo ahora o porque no me lo parecen, muchos otros. Pero, ya que de algo tan personal se trata, esta lista de Schindler resulta tan buena como otra cualquiera. A ver por qué ha de ser menos válida que la que se fabrican cuatro compadres bobalios para darse coba unos a otros en los cursos de verano:

El Quijote (Cervantes). La Odisea (Homero). La Eneida (Virgilio). Vidas paralelas (Plutarco). Obra completa (Francisco de Quevedo). Obra completa (Jorge Manrique). La Biblia. La Divina Comedia (Dante). Fausto (Goethe). Episodios nacionales y novela completa (Pérez Galdós). Obra completa (Pío Baroja). Moby Dick (Melville). Teatro completo (Shakespeare). La montaña mágica (Thomas Mann). Los tres mosqueteros (Dumas). En busca del tiempo perdido (Marcel Proust). El rojo y el negro (Stendhal). La regenta (“Clarín”). Cuadros de viaje (Heinrich Heme). Expedición de catalanes y aragoneses contra turcos y griegos (Francisco de Moncada). Las relaciones peligrosas (Choderlos de Laclós). El ruedo ibérico (Valle-Inclán). Ana Karenina (Tolstoi). Crimen y castigo (Feodor Dostoievsky). Victoria (Joseph Conrad). Historia verdadera de la conquista de la Nueva España (Bernal Díaz del Castillo). Cien años de soledad (García Márquez). Conversación en la catedral (Vargas Llosa). La familia de Pascual Duarte (Camilo José Cela). Tragedias (Sófocles). El jorobado (Feval). Tragedias (Eurípides). Relatos (F. Scott Fitzgerald). El buen soldado (Ford Madox Ford). El prisionero de Zenda (Hope). El gatopardo (Lampedusa). El americano impasible (Graham Greene). La cartuja de Parma (Stendhal). Viajes por Italia (Stendhal). Lord Jim (Conrad). Guerra y paz (Tolstoi). Biografías (Ludwig). Biografías y novelas (S. Zweig) La flecha de oro (Conrad). La línea de sombra (J. Conrad). La marcha de Radetzky (J. Roth). El conde de Montecristo (Dumas). Suave es la noche (F. Scott Fitzgerald). El gran Gatsby (F. S. Fiztgerald). París era una fiesta (Hemingway). Aventuras de Sherlock Holmes (Conan Doyle). “V” (Thomas Pynchon). Poderes terrenales (Anthony Burgess). Grandeza y decadencia de los romanos (Montesquieu). El halcón maltés (Dashiell Harnmet). La aventura equinoccial de Lope de Aguirre (R. J. Sender)...


Arturo Pérez-Reverte
El Semanal
20 de septiembre de 1998


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UNA BIBLIOTECA (y II)

Conversaciones con Goethe (Eckermann). El Mediterráneo en tiempo de Felipe II (Braudel) La comedia humana (Balzac). Teatro completo (Moliére). Teatro completo (Moratín). Cantar del Mío Cid (Anónimo). La leyenda del Cid (Zorrilla). Ensayos filosóficos (Voltaire). Confesiones (J. J. Rousseau). Memorial de Santa Helena (Les Cases). Robinson Crusoe (Defoe). Memorias (Saint Simon). La Biblia en España (Borrow). Peter Pan (J. M. Barrie). El libro de la selva (Kipling). Memorias y máximas (La rochefoucault). Vida de los doce césares (Suetonio). Anales (Tácito). Ensayos (Montaigne). El espíritu de las leyes (Montesquieu). Los idus de marzo (Thorton Wilder). A.O. Barnabooth (Valery Larbaud). Memorias (Cardenal de Retz). El Criticón (Gracián). Coloquio de damas (Aretino). Historia universal (Polibio). Pensamientos (Pascal). El talismán (Walter Scott). Canción de Navidad (Dickens). La Ilíada (Homero). Alicia en el país de las maravillas (L. Carroll). Historia de dos ciudades (Dickens). Corazón (Edmundo d’Amicis). Epístolas morales (Séneca). Historia universal de la infamia (Borges). Artículos (Larra). Los años rusos (Nabokov). El nombre de la rosa (Umberto Eco). Papeles póstumos del club Pickwick (Dickens). Nostromo (J. Conrad). Los miserables (V. Hugo). Las flores del mal (Baudelaire). Cuentos (Edgar Allan Poe). Poesía completa (Antonio Machado). Los pilares de la tierra (Ken Follet). Poesía completa (Miguel Hernández). Viaje al fin de la noche (Celine). El extranjero (Camus). La peste (Camus). Un mundo feliz (Aldous Huxley). Memorias de Adriano (M. Yourcenar). El poder y la gloria (Graham Greene). Diario de un seductor (Soren Kierkegard). El lobo estepario (H. Hesse). Doctor Zhivago (Boris Pasternak). Lolita (Vladimir Nabokov). Desventuras del joven Werther (Goethe). El monje (Matthew Lewis). Melmoth el errabundo (Charles Maturin). El vellocino de oro (Robert Graves). La isla del tesoro (R.L. Stevenson). El siglo de las luces (Carpentier). Bomarzo (Mujica Laínez). Pedro Páramo (Juan Rulfo). Meditaciones (Marco Aurelio). La decadencia de Occidente (Spengler). El otoño de la Edad Media (Huizinga) Aventuras de Aubrev y Maturin (Patrick O’Brian). Frankenstein (M. Shelley). Drácula (Bram Stoker). El doctor Jekyll y míster Hyde (Stevenson). Mi vida (Benvenuto Cellini). Sonatas (Valle-Inclán). Rimas y leyendas (Bécquer). Vida del capitan Contreras (Alonso de Contreras). Don Juan Tenorio (Zorrilla). El alcalde de Zalamea (Calderón). Fuenteovejuna (Lope de Vega). El burlador de Sevilla (Tirso de Molina). Quo vadis (H. Sienkiewicz). 20.000 leguas de viaje submarino (Verne). Nuestra señora de París (Víctor Hugo). Tristam Shandy (Steerne). Nuestros antepasados (Italo Calvino). El cuarteto de Alejandría (L. Durrell). El primo Basilio (Eça de Queiroz). La colmena (Camilo José Cela). Cuentos (Chejov). Historia de la guerra del Peloponeso (Tucídides). Anábasis (Jenofonte). Poemas (Catulo). Satiricón (Petronio). Crónicas (Froissart). La muerte de Arturo (Mallory). El rey Arturo y sus nobles caballeros (Steinbeck). Odas (Horacio). Memorias (Casanova). Los nueve libros de la Historia (Herodoto). Diálogos (Platón). Tratados ético-morales (Aristóteles). Las metamorfosis (Ovidio). El príncipe (Maquiavelo). El cortesano (Castiglione). La Italia del renacimiento (Burckhart). Adriano VII (Barón Corvo). Decadencia y ruina del imperio romano (Gibbon). Viajes de Gulliver (Swift). Viaje a Italia (Goethe). Madame Bovary (Flaubert). El asesinato de Rogelio Ackroyd (Agatha Christie). La educación sentimental (Flaubert). Cándido (Voltaire). Zadig (Voltaire). Emilio (Rousseau). Confesiones (San Agustín). Olivares (Marañón). Olivares (Elliot). Felipe II (Kamen). Shogun (Clavell). Confesiones de un comedor de opio (Quincey). La juventud y la madurez de Enrique IV (Heinrich Mann). Los Buddenbrook (Thomas Mann). Los hermanos Karamazov (Dostoievsky). El jugador (Dostoievsky). El sueño de los héroes (Adolfo Bioy Casares). Billy Budd (Melville). La roja insignia del valor (Stephen Crane). El talón de hierro (London). El negro del Narcissus (Conrad). Tifón (Conrad). Biografias (A. Maurois). El topo (Le Carré). Bizancio (R. J. Sender). La España musulmana (Sánchez Albornoz). Los 7 pilares de la sabiduría (T. E. Lawrence). Novelas ejemplares (Cervantes). Memorias (Talleyrand). Memorias (Fouché). Kaputt (Malaparte). Poesía completa (Campoamor). El puente de Alcántara (F. Baer). Vida de Cervantes (Astrana Marín)...

Que aproveche.


Arturo Pérez-Reverte
El Semanal
27 de septiembre de 1998

lunes, 30 de noviembre de 2009

Memoria histórica para desmemoriados


Creo que en un futuro, la Ley de Memoria Histórica será recordada como algo parecido a la revolución cultural china, salvando las distancias y la trascendencia, claro. Pero la filosofía de origen es la misma: borrar de la historia todo aquello que no gusta para modificarla al antojo (algo típico de las sociedades adoctrinadas o esclavizadas).

Porque una cosa es quitar las placas conmemorativas de hechos belicosos o triunfos ajenos, cosa que siempre se ha hecho con más o menos fruición de tanto en tanto (así como nombres de calles, plazas, etc...) y otra muy distinta cercenar los escudos de los edificios públicos, que sellan la época en la que fueron construidos (hecho objetivo, no doctrinal, que no admite discusión alguna ni debería generar debate tampoco).

Es que puestos a hacer memoria histórica, yo pediría demoler inmediatamente la Puerta de Toledo de Madrid, levantada en honor de Fernando VII (primera fotografía) el peor rey de la historia de España, el monumento al mismo reptil real de la calle Toledo de Madrid (segunda fotografía) y tantos otros que habrá por las Españas.

Y, para que se vea que lo de eliminar escudos estatales sólo cabe en tiempos tan degenerados como los actuales y en sociedades tan aborregadas como la nuestra, en la tercera y cuarta foto se pueden ver los escudos republicanos de los edificios del Banco de España y de la Estación de Atocha de Madrid que ni siquiera Franco mandó retirar.

Pues eso, que o piqueta para todos, o para ninguno. Yo voto que para todos, que es un precio que merecería la pena pagar siempre que luego enterremos a tanto incoherente bajo los escombros... y que los enterremos vivos, ya puestos.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Teoría del Calentamiento Global: nido de criminales

Y de homicidas y de mentirosos.

Aquí está el vídeo demostrativo, pero claro requiere un ratito. A lo mejor es más fácil leerse una mierda de titular de periódico que dice que todos moriremos en 50 años. Bueno, para el que quiera salir de Matrix, esta es la pastilla roja:

jueves, 26 de noviembre de 2009

Quiero ser un inválido...


O impedido, o discapacitado, o disminuido, o como quiera que haya que ser para estar todo el día por ahí fuera.

Deben de ser el colectivo más juerguista, divertido y con más planes de escapadas y viajes del planeta. ¿Cómo lo hacen? ¿es cuestión de pasta, de entorno social, de actitud ante la vida, de superación...? ¿cuál es el secreto?

Es que, si tienen plazas de aparcamiento reservadas que ¡jamás están ocupadas! será porque andan por ahí con el coche. Y si ni siquiera se ocupan de noche, es que están fuera de casa. Y si están fuera de casa con el coche, permanentemente, sólo puede ser porque están de viaje. Y, o son viajantes de comercio (los comerciales de hoy en día, vaya), o taxistas (de estos sí que me he encontrado deficientes a punta pala), o es que están de escapadas y viajes de placer continuamente ¿no?

Pues eso, que voy a ver si me dan el carné de discapaz por lo que sea y entro en el club más divertido del país.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

¿Quieres ser un Recogemierdas?


Pues cómprate un perro y lo serás durante toda su vida.

¿Recuerdan una película, “La loca historia del mundo”, en el que aparecía como el colmo de la humillación un siervo que trabajaba como “Garçon del Pis”? Sí, ese pobre diablo que llevaba colgado un cubo de madera y acudía cuando el Rey Sol o sus invitados necesitaban vaciar la vegiga, les ponía el cubo delante, meaban en sus narices y se lo llevaba de nuevo. Esa película es una comedia desquiciada que pretendía exagerar hasta el ridículo, pero es que la panda de dementes con correa que se dedican a recoger las cacas de sus chuchos no son siervos, ¡lo hacen gratis!
Y eso que en la peli eran aguas menores y de todo un rey. No humillaron al pobre garçon hasta el punto de recoger del suelo la mierda de los perros ¡¡con sus propias manos!!

Creo que los propietarios de perros no han tomado suficiente distancia para verlo desde fuera: ir detrás de un chucho, esperar a que cague, agacharse y recoger la mierda con las manos. Toda la mierda. Sin que quede nada.
¿Y la educación que les dieron sus padres y profesores? ¿Nunca oyeron cosas como “eso no se toca; caca”, “no cojas nada del suelo”, etc? Ahora que lo pienso: ¿un propietario de perro será capaz de decirle esas mismas cosas a sus hijos durante un paseo por el parque, a la vez que ellos mismos echan mano a una mierda de perro?
Capaces son, porque es alucinante la realidad paralela en la que viven. ¿No se dan cuenta, o lo pasan por alto? Y si lo pasan por alto... ¿cómo pueden hacerlo? ¿cómo se puede trivializar el hecho de dedicar una hora diaria a la vigilancia de los orines de un animal y a recoger sus deposiciones con las manos?
Y no me vengan con que usan una bolsita… ¡es una cerdada! ¿acabarán limpiándole el culito al perrito con papel higiénico? ¡Guarros!
Además, casi ninguno se lava las manos después de manipular la mierda… continúan el paseo como si no las hubiesen utilizado para recoger mojones y saludan a los amigos con ellas, y se piden una caña, y cogen las aceitunas con esos dedos...

Si se lo cuentan a un antepasado nuestro o a un niño de los que viven comiendo en estercoleros... ¡no se lo creerían! Porque, ¿cómo se puede explicar que una persona se humille detrás de un animal, como si fuera su sirviente hasta el punto de recoger sus cagadas? ¿Que el bicho te quiere, y es fiel y todas esas zarandajas? ¡Y qué! ¿Es que no puedes encontrar un cariño en este mundo algo más barato?
Hay que ser muy desgraciado para que la fidelidad interesada de un animal irracional te compense eso, y para creer de verdad que perder la dignidad así merece la pena... o tener los valores humanos absolutamente distorsionados.

Da vergüenza ser congénere de esos dementes que degradan así a su propia especie.

Definitivamente, el hombre es el animal con menos dignidad de la historia de la vida en la tierra: ha inventado la esclavitud consentida a un bicho inferior.

martes, 17 de noviembre de 2009

“Somos parados y... ¡obreros infiltrados!”


Madrid 2009. Hoy he conocido a 3 parados que se infiltran en las obras de Serrano/Recoletos con un casco, un mono y unos guantes para “trabajar” a su bola en las obras.

Me dicen que no tienen nada mejor que hacer y que ya puestos han decidido meterse cuando les da la gana en una obra multitudinaria a darle a la maza, a remover tierra, cambiar cosas de sitio e, incluso, agarrar maquinaria y llevarla de un lado para otro. Al jaleo, vaya. Como unos críos.
Y al parecer, en medio del descontrol de los 5 kilómetros de caos obreril de la capital, ¡nadie se da cuenta! A veces alguien de la obra sospecha, pero dicen que son de otro sector, o se largan a otro lado a seguir haciendo cafradas y solucionado. Me dicen que han probado casi todos los procesos de demolición ya (con los de construcción no se atreven tanto, pero están aprendiendo).

Les da por ahí unas 2 ó 3 veces por semana durante un par de horas o tres. Por hacer ejercicio y por divertirse (tienen un pique de piropos a las mujeres que pasan. Gana el que se gane más sonrisas/risas de chicas).
Y eligen los días que van; pasaron de los más calurosos del verano, de los lluviosos y no irán los más fríos tampoco. “Como con cualquier hobby. Tampoco somos gilipollas”, explican.

Y lo justifican porque si el estado les está pagando por estar parados, ya de paso arriman el hombro y mantienen la conciencia tranquila; “que nadie me pueda decir que estoy a la sopa boba”, explica uno de ellos mientras le pega un señor muerdo a un bocata chorizo de a dos cuartas de largo.

Y cuando se acaben las obras de Serrano y Recoletos, ¿buscaréis otras o qué? se me ocurre preguntar. Me han respondido que con este alcalde y con la Operación Chamartín en el horizonte, por falta de entretenimiento no va a ser.

Esto es verdad que no es buscarse la vida, peo sí es tomársela como Dios manda, ¿que no?


PD: No me dejaron hacerles fotos; “que pueden reconocernos”. La imagen es de mi buena amiga Lu (gracias, maja).

lunes, 16 de noviembre de 2009

Pelo de viejas


Que en las mujeres, las jóvenes llevan el pelo largo y las viejas lo llevan corto, es algo que no debería admitir discusión sin darse antes una vuelta por un colegio y luego por un geriátrico.

Todavía habrá quienes lo nieguen, pero los metemos en el saco residual de las opiniones marginales y ya está.

Bueno, pues no sólo es así por culpa de los años, sino sobre todo por culpa del espíritu (sí, los tópicos moñas a veces sirven). Porque el pelo corto, sobre todo en su modalidad “permanente”, es en una mujer la máxima expresión del abandono, de la dejadez, de la falta de criterio propio, de la desilusión total... Es ir declarando a los cuatro vientos que ya no les importa nada de todo lo que antes las llenaba de vida.

Todo esto es mucho menos banal de lo que puede parecer: el desinterés por el entorno y por los detalles es un signo revelador de que un ser humano ha pasado el punto de inflexión, de que una persona ya no aportará nada al mundo y de que una chica de oro con cualquiera de los peinados de la imagen ya sólo vive esperando la muerte...

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Escudo ¿anticonstitucional?


Esta es la primera página del ejemplar original de la Constitución Española de 1978, aún vigente.

Y a la vista de lo que se ve, ¿no tendría que ser anticonstitucional precisamente llamar a ese escudo inconstitucional, preconstitucional, o anticonstitucional?

Hala, a ver cuántos rabian esta vez mascando verdades.

martes, 3 de noviembre de 2009

El cine, la película y tú


Hoy voy a dar un consejo puramente lógico para ver cine en condiciones. Y que conste que dar publicidad a esta receta es contraproducente para mis propios intereses, pero estoy hecho un auténtico filántropo.

Bueno que me lío, el caso es que cuando uno va al cine, se supone que quiere ver una película en condiciones, respirar la atmósfera, empatizar con los personajes... todas estas tonterías que hacen que vivas la película, más que verla. Para ello, puede que el factor más importante (además del sonido, pero éste ya está conseguido en todos lados) sea el tamaño de la pantalla, que debe conseguir que la película prácticamente te envuelva.

Pues el caso es que el tamaño de la pantalla no se mide sólo en metros cuadrados, sino que también depende de la fila en la que esté tu butaca. De esas dos cosas depende que se llene o no con la escena tu campo visual. Esta es la clave y esto no es opinable; es física, biología o lógica aristotélica, elijan lo que prefieran.

Resumiendo, que ver una película en una televisión de 42 pulgadas a dos metros de distancia, puede ser más impresionante que ver la misma película en una pantalla de cine de 20 metros de largo, pero en la última fila de la sala.

Si aceptamos esto, entonces como regla general las filas ideales en casi todas las salas de cine estarían entre la tercera y la séptima, que suele ser la distancia en la que está el punto medio entre ocupar el mayor campo visual posible, y no perder la capacidad de apreciar la escena en su conjunto sintiéndose desbordado por las imágenes.

En función de ello, empieza a ser muy gracioso ver a casi todos los pretendidos cinéfilos sentarse en las últimas filas del cine, regodeándose en un esnobismo que les acaba haciendo ver la película como en un monitor de 20 pulgadas. O escuchar a la gente decir que va a tal cine porque la pantalla es enorme, y luego pedir las butacas de la antepenúltima fila.

Un truco de mi cosecha: enfocad la pantalla con la cámara del móvil y acercaos hasta que quepa justa. Entonces, os adelantáis 3 filas más.

Bien, pues a ver si vamos tomando todos nota y no me ocupáis las filas del medio.


PD: Todo esto tiene sentido para ver bien cine de verdad, porque para disfrutar del cine español el mejor sitio que se me ocurre son las butacas de la sala de al lado.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Lenguaje SMS


Me entra la acuciante duda, de cuál es el terrible problema denunciado por la ortodoxia académica, con el sistema de abreviaturas utilizado en los mensajes de móvil. Hay ejemplos del mismo desde hace cientos de años...

Esta es la estela situada en la puerta de la iglesia de San Ginés, en Madrid, y la utilización del lenguaje es exacta: uso de las letras suficientes para, con un vistazo por encima, poder entender sin dificultad el texto. También están el resto de letras pero en pequeñito, me dirán. Sí, pero está claro que no eran necesarias y que se incluían, primero porque pueden hacerlo, y segundo para los analfabetos que no son capaces de enterarse del mensaje sin ellas.
Porque sí, hay textos en los que lo importante es el fondo, y no la forma.

La brillante mente de los puristas del lenguaje que se meten en los SMS de los demás, quizá debería buscar otras cosas en qué ocuparse, como en la simplificación ortográfica, por ejemplo (http://albordedelviaducto.blogspot.com/2009/03/estupida-ortografia-castellana.html).

N fin,q 1 vz +,nda nuev baj l sol.

viernes, 30 de octubre de 2009

AL BORDE DEL VIADUCTO


A ver si me explico mejor aquí que en una cabecera que pocos parecen haber entendido.

Este blog no es periodismo, este blog no pretende la objetividad, este blog no es riguroso, no es creíble, no investiga, no justifica, no razona... No es referencia válida para nada.
Este blog tampoco busca desentrañar la realidad, alcanzar la verdad, lograr el equilibrio, aportar consenso, ser constructivo, ofrecer algo positivo... El que espere una sola partícula de todo ello, se equivoca de sitio. Me trae al pairo un planeta habitado por humanoides necesitados de cuidados, tacto, buenas caras y mejores intenciones. No reconozco como propio principio ni valor algunos.

No aspiro a nada con este blog; no me publicito, no me vendo, no pago, no comercializo el blog ni sus contenidos, no doy nada y no pido nada, no está registrado ni lo reconoceré jamás como mío; no tengo nada que perder y no quiero ganar nada. Todo lo que hago aquí es gratuito, en todas sus acepciones y en toda su extensión.

Este blog es lo que a mí, y sólo a mí, en mi circunstancia particular y en mi coyuntura momentánea, me da la real gana. Seré contradictorio e incoherente cuando me brote. Corrijo, cambio y retoco lo que quiero. Doy lecciones pero no las acepto, porque para eso es mío, no de los que lo comentan (lo hagan para bien o para mal).
Por ello, este blog no espera acólitos, no lucha por seguidores, no busca audiencia, no reconoce amigos ni enemigos, este blog no espera nada de ninguno de sus lectores porque le es indiferente siquiera que existan. En consecuencia, nunca borro comentarios, pero también comento o no comento los que me da la gana, unos porque sí y otros porque no. Si no me condiciona lo que escribo yo, menos me condiciona lo que escriban otros.

Y, esto parece ser lo más difícil de entender, jamás entraré a rebatir los juicios de valor sobre mi propia persona, por la sencilla razón de que nadie me conoce ni sabe quién soy/somos, y porque puedo permitirme el lujo de quedar bien o terriblemente mal: No me estoy jugando ni un ápice de un prestigio que ni quiero, ni deseo ni, por supuesto, tengo.

Resumiendo: Este blog es completamente estéril... no sirve para nada y no dará nada. Vuelve o no vuelvas, usa tu libertad.

Gladius ni te quiere ni te necesita para seguir jugando a lo mismo.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Abandónalo, la naturaleza sí lo haría


Humildemente, desde estas líneas quiero ofrecer una solución para quienes quieren deshacerse de sus mascotas. Legítimo deseo que acaba tantas veces en el abandono de tantos perros por las carreteras o las ciudades sin provecho para nadie.

Bueno, la solución creo que no pasa por cederlos a una perrera, que si no los coloca en adopción (lo cual es altísimamente improbable usando sus propias estadísticas), los sacrificará irremisiblemente y luego los incinerará estérilmente. Esto es igual a cárcel durante una temporada y ejecución después. Es decir: corredor de la muerte para los pobres perritos.

Bueno, pues lo que propongo es que los perros se abandonen, sí, pero con criterios ecológicos y sostenibles. Es decir, que según sea la raza del perro, se debería buscar un ecosistema adecuado para soltarlo y que los animales se encargasen de él cazándolo limpiamente y reduciéndolo a comida para toda la cadena trófica (carnívoro, carroñero, gusanos, moscas, bacterias, plantas, hongos...) en un par de días.
Por ejemplo: perros grandes y medianos, se sueltan en zonas de reintroducción del lobo ibérico o del oso pardo. En cambio, para los perros pequeños, nos valen casi todos los hábitats: del lince ibérico, del jabalí, del águila real, imperial, milano, búho real...
Y todos los perros moribundos, muy débiles, muy viejos o especialmente torpes e inadaptados (como el bulldog francés, y quiero hacer especial hincapié en esta raza en concreto), podrían abandonarse en zonas de carroñeros (que frecuentemente rematan presas vivas o en malas condiciones antes de comérselas o de alimentar con sus pedazos y sus tripas a sus crías) tales como buitres leonados, buitres negros, quebrantahuesos, cuervos, etc. Casi todas ellas especies amenazadas que pasan por momentos muy duros por la falta de alimento en sus hábitats.

De esta manera, además de librarnos de una mascota que, a nuestro juicio, ha acabado su vida útil, contribuimos a la conservación de nuestros amenazados ecosistemas.

Porque, en su sabiduría, la madre Naturaleza nos enseña qué hacer con los que ya no valen: comida para los que sí.


PD: Esto, por supuesto, es extensible a gatos, pájaros, conejos, hamsters, etc.

martes, 27 de octubre de 2009

La verdadera globalización


En general, siempre que se oye hablar de globalización, la gente inmediatamente piensa en McDonalds, Nike, U2, Procter & Gamble, cine americano y demás emporios multinacionales que “imponen y uniformizan los usos, costumbres y modos de vida en todo el planeta a su conveniencia”.

Bueno, pues en realidad la verdadera revolución que supone la globalización, no es la expansión de las grandes marcas capitalistas, porque a fin de cuentas eso no es algo nuevo y existe desde que nació el comercio, siempre a la escala que las comunicaciones permitían. Lo que sí es nuevo en esta época, es casi lo contario: el acceso de las pequeñas manifestaciones culturales, de los productos de alcance únicamente local y de las más diminutas iniciativas comerciales, a la red mundial del comercio y el transporte casi en las mismas condiciones que los tradicionales dominadores del sistema.

Para entendernos: que si una ama de casa de un barrio de Teruel puede ir a la compra y volver con pasta tailandesa y parmesano italiano para el primer plato, pescado senegalés para el segundo, un mango dominicano para el postre y té marroquí para mojar pastas indias a media tarde, es gracias a la globalización.
Que si yo puedo ir a cualquier Corte Inglés de Madrid a por un queso gallego de Arzúa para cenar, es gracias a la globalización.
Que si cualquiera puede ir a cualquier bar y pedir mojitos, caipiriñas, cervezas alemanas... y no conformarse con un chato de vino y un anís, es gracias a la globalización.
Que si todo el mundo viaja a destinos exóticos cada cual más raro, a comprar artesanía y productos autóctonos mientras pone a parir la globalización, es porque sabe de ellos gracias a la globalización.
Que si yo puedo seguir la competición nacional de ping-pong japonesa si me da la gana y como si estuviera allí, es gracias a la globalización.
Que si mi amigo antiglobalizador se puede ir a un concierto antiglobalización de un grupo libanés, otro indio y otro boliviano en Málaga, es gracias a la globalización.

Por lo tanto, aquellos que abominan de la misma, que le pregunten a la infinita variedad de pequeños productores repartidos por todo el mundo que jamás soñaron esa difusión comercial para sus mercancías, a todos los que por todo el mundo viven del turismo y los viajes del resto del mundo, a todos los que encuentran en la expansión de las multinacionales puestos de trabajo, mejores comunicaciones, estabilidad económica y progreso en general, a todos los artistas, escritores, cantantes... que pueden llevar y recibir influencias culturales por todo el mundo, que les pregunten a todos ellos si prefieren dar marcha atrás a la maquinaria globalizadora (adelanto que la pregunta es estéril: esto no hay quien lo pare, pese a quien pese).

Todo esto es lo que supone la globalización de verdad.

¿Quieren encontrar un ejemplo de territorio que sobrevive fuera del mundo globalizado? Miren hacia Corea del Norte y si tras esa mirada siguen odiando la globalización, ¿por qué no abandonan todos los hábitos que la favorecen? Es sencillo: regresa uno al pueblo de sus abuelos, se encierra en una casa de aldea a cultivar nabos, los cuales renunciará a venderlos más allá de la feria semanal, conduce coches fabricados en su comarca por marcas oriundas (si no existen, siempre encontrarán carros de bueyes o similares) y se visten con ropajes autóctonos. Y que curen a sus hijos con medicinas del curandero de la comarca, a ver cuánto les dura la estupidez. Esto no es demagogia, no empecemos; es sólo la receta adecuada a un postulado idiota.

Porque si alguien del otro lado del mundo puede leer estas líneas que escribo desde el ordenador de mi casa exponiendo mi visión de la globalización, es gracias a la globalización misma.
Y si ese alguien puede comentar este post diciendo que soy un capitalista prosistema indocumentado... por un momento me gustará menos la globalización, pero para reconciliarme con ella, haré que se entere de que no es más que un paleto de manual.

lunes, 26 de octubre de 2009

“Síndrome del Monovolumen”


El otro día una amiga me abrió los ojos al ponerle nombre a toda una serie de actitudes propias de los padres jóvenes: El Síndrome del Monovolumen.

Y el tal síndrome se puede resumir con el siguiente razonamiento, que florece con lógica aplastante en las mentes debilitadas por una paternidad reciente o inminente:

- "Voy a tener un niño, ergo necesito un monovolumen."

Impresionante. No hablan de dos niños, ni de llegar a tres (ni así tendría sentido, pero podría ser más discutible), es que es un maldito niño el que provoca el cambio de toda la relación de un par de vidas con el mundo del motor, y para siempre.
Evidentemente esta psicosis no se detiene sólo con el monovolumen, porque por la misma delirante regla de tres, hace falta una casa con más habitaciones, un sitio diferente para pasar las vacaciones, una vivienda preparada hasta en los mínimos detalles, cantidad de muebles y cosas absurdas... lo que todo junto supone un cambio en el estilo de vida definitivo.

Todo por una anormal percepción de la realidad.

Porque no sé si merece la pena perder un par de líneas en explicar que si en un Seat Ibiza caben el conductor y 4 amigotes para irse de vacaciones a Peñíscola durante un mes de playa y borrachera, debería sobrar espacio para una pareja y un bebé. Entonces, ¿por qué los padres de hoy suponen que su crío tiene que viajar como si fuera en limusina?

Que los progenitores suelen experimentar la repentina pérdida de referentes válidos para percibir correctamente la realidad, es algo que ya casi ningún experto en el tema discute (en psiquiatría, pedagogía, psicología, sociología, antropología y demás ciencias inexactas lo relacionan con la sobreprotección evolutiva que necesita la cría humana para sobrevivir y esas zarandajas), pero es que hoy en día los amigos, parientes y conocidos que ven esos desvaríos, no hacen nada por refrenarlos. Ni sutilmente ni diciéndoles a la cara la verdad: que la simple aparición de un niño ha bastado para volverlos imbéciles de remate.

He llegado a oír de boca de un padre reciente algo más o menos así cuando le propusieron que se apuntase a una cena de amigos con su mujer: “Es que nosotros ya no hacemos planes que no aporten algo al desarrollo del niño”. ¡Y todo el mundo a su alrededor se tragó el sapo sin decirle que está como una regadera y que su hijo va camino de ser también un maldito tarado!

Yo creo que es culpa de tres cosas:

- Uno: que la bajada de la natalidad hace que lo que es lo más natural para la especie (la reproducción) se llegue a ver como un hecho extraordinario y que merece toda la atención del entorno, porque ¡el bebé es lo más importante del mundo! (como si fuera tan difícil hacerlos)...
- Dos: que la moda de lo políticamente correcto cada día nos hace menos racionales, menos críticos, más gregarios y mucho más mentirosos.
- Y tres: que los padres primerizos saben que sus hijos no van a dar ni un viaje tranquilo y que cuantas más cositas, juegos, espacio y distracciones tengan, mejor para su tranquilidad.

Yo me inclino porque la tercera es la clave y, pensando bien, supongo que en su encefalograma plano, los padres tienen un pico de lucidez para darse cuenta de que tal y como son ellos mismos, sus hijos van a ser unos perfectos caprichosos y unos irreductibles maleducados.


PD: Mil gracias por el concepto, EMe.

martes, 20 de octubre de 2009

Por qué no me manifiesto


Porque no sirve para nada. Ni ahora ni nunca: en España, nunca ninguna manifestación ha cambiado nada. Jamás el clamor de la calle ha hecho variar un designio político (del signo que sea). Que sí, que son muy bonitas, pero son un cero a la izquierda.

El caso es que nuestra clase política no sólo está sorda con las manifestaciones: es que el cauce previsto por la constitución para que la gente pida a los diputados que cambien una ley (iniciativas legislativas populares), ¡sólo ha prosperado una vez desde 1978! Ni una más. Por lo tanto, ante este respeto por el pueblo y por el cauce oficial para que los votantes influyan en su propio país, ¿para qué diablos sirve recoger firmas acreditadas? Nuevamente para nada.

Así que la pregunta es... ¿cuán legitimados están nuestros políticos para denostar otros procedimientos no tan pacíficos de presión popular?
El ejemplo que voy a poner, a pesar de ser extranjero, ilustra perfectamente: ¿Qué hubiera pasado si las manifestaciones verdes de Irán hubiesen sido como realmente las bautizaron; La Revolución Verde? ¿si al segundo día de pegar gritos estériles hubieran asaltado los edificios oficiales y organizado una revolución de verdad...? Pues no. Todo quedó precioso y todos muy conmovidos pero el resultado es que incluso han reforzado al usurpador que querían expulsar.

Porque lo primero que se te ocurre ante todo lo anterior, es que quizá por el medio de “se juntan 100.000 tipos y ponen a sangre y fuego la capital”, nuestros animales políticos se sentirían más condescendientes ante el calorcito de las llamas.

Es pura lógica; que hagan menos caso que a las multitudes pacíficas es casi imposible.

lunes, 19 de octubre de 2009

Yo no digo ná...


Que los números bien mirados lo dicen todo en el caso Raúl. Este es el promedio de goles sólo EN LIGA (primera división) de algunos delanteros de la liga española con más de 100 partidos:


RAÚL GONZÁLEZ: 228 goles – 550 partidos = 0´41

SANTILLANA: 186 goles – 461 partidos = 0´40

HUGO SÁNCHEZ en España: 234 goles – 347 partidos = 0´67

BEBETO en España: 108 goles – 131 partidos = 0´82

IVÁN ZAMORANO en España: 97 goles – 196 partidos = 0´49

DAVOR SUKER en España: 114 goles – 231 partidos = 0´49

RONALDO en España: 151 goles – 226 partidos = 0´66

MAKAAY en España: 100 goles – 205 partidos = 0´48

FERNANDO TORRES en España: 83 goles – 200 partidos = 0´41

VAN NILSTELROOY en España: 46 goles – 68 partidos = 0´67

DAVID VILLA: 141 goles – 224 partidos = 0´62

FORLÁN en España: 123 goles – 212 partidos = 0´58


Hay que recordar además que Raúl ha disfrutado de titularidad indiscutible la mayor parte de los partidos que ha jugado, en un club como el Real Madrid que año tras año acaba entre los 3 primeros de la liga...

Establezcamos un paralelismo con un jugador que ha disfrutado gran parte de su carrera de un privilegio parecido. Que no igual, porque ha jugado en la liga italiana (mucho menos prolífica en goles que la española) y, además de en la Juve y en el Milan, también en equipos más mediocres:

PIPPO INZAGHI en liga Italiana: 207 goles - 444 partidos = 0,46

Pues eso.


PD: Datos actualizados a 5-10-2010. Fuente, Wikipedia.

jueves, 15 de octubre de 2009

La inseguridad viaja en bolso


Mira que es difícil establecer fórmulas exactas en ciencias sociales... bueno, pues he conseguido definir una: “El tamaño del bolso de las mujeres es directamente proporcional a su inseguridad.”

Ya el mero hecho de necesitar a diario, continuamente, para la más pura rutina, de manera incansable, una alforja repleta de adminículos de todo tipo y para cualquier situación que pudiera sobrevenir... eso ya sería digno de estudio psiquiátrico si el hábito no lo hubiera convertido en una costumbre.
Pero su aceptación social no le resta gravedad. Porque llegan al colmo de no saber salir sin él y de sentirse desnudas si no lo tienen al hombro, de sufrir el paranoide convencimiento de que, en cualquier momento, algo de ahí dentro les puede salvar de sabe Dios que imaginarios peligros y situaciones... es una enfermedad mental. Y cuanto más bolso necesiten más lleno de naderías, más faltas de autoestima y resolución están. Una tara más de las que padecen, por otra parte. Tampoco es tan grave, podrán decirme. Ya, pero en este blog la gravedad la ponen mis adjetivos. Y punto.

Seguimos, porque en el campo de la Genética Comparada el escándalo es mayor aún: Si el hombre puede salir de casa a manos vacías, con las llaves en un bolsillo y la cartera y el móvil en el otro... ¿por qué ellas no? No hay explicación plausible... a no ser que aceptemos la evidencia: Los machos de la especie humana estamos adaptados para la vida social fuera de la casa, en el espacio público, en el ágora, el foro y el estadio, y las féminas son genéticamente incapaces de valerse por sí mismas fuera del hogar, en el exterior de la cueva y sin estar constreñidas por los limitados horizontes de las 4 paredes de entre las cuales jamás debieron salir.

Pero en fin; la decadencia de Occidente pasa por la temblorosa, triste, tímida e inválida aparición de la mujer en lo público, escudada por herramientas que la salven de su ineptitud y guardada por la artificiosa ilusión de una seguridad sustentada por las asas de sus ridículos bolsos.

Esto es lo que se dice una teoría bien fundamentada en la razón, en silogismos empíricamente comprobables y en unas deducciones firmemente asentadas en el sentido común y la palpable realidad. Aún así, algunos dirán que la fórmula no es más que una tontería... y es que, desde hace milenios, la hidra propagandística femenina seca el recto entendimiento cuando es incapaz de doblegarlo.

¡Qué solos estamos para dominar este planeta, Dios mío!


PD: Únicamente las Superheroínas no llevan bolso. Y las han imaginado... los hombres.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Académicos de pandereta


Obama Nobel de la Paz. Dos años después de Al Gore.
Vamos a ver si me entero de qué demonios va esto de los galardones mundiales... O sea que se juntan 4 amigos, tienen la idea de dar un premio a lo que sea, y sin encomendarse a nadie proclaman a tal o cual el mejor del planeta en lo que les brota. Por sus huevos.
Lo increíble es que ¡todo el mundo les hace caso! Pero, ¿quienes son los académicos que dan los Nobel para decir quién es el mejor en nada? ¿quién los ha subido a esa parra? ¿por qué merecen respeto alguno los premiados? ¿pero qué payasada es esa?

Una vez dijo Jesús Gil (más o menos, cito de memoria) sobre los directivos de la UEFA: “¿Pero quiénes son esos tíos? ¿quién los ha puesto ahí? ¿con qué derecho me van a sancionar a mí en mi casa? ¿qué han hecho para que les dejemos mandar sobre el fútbol europeo?”
Esta clarividencia que mostró mi presidente en esa ocasión, jamás la ha mostrado la prensa internacional para opinar sobre el COI, sobre la Academia Sueca, sobre el diario France Football (unos periodistas franceses dirimiendo quien es el mejor jugador del mundo de fútbol, jejeje, de coña), el jurado del Premio Planeta... y tantos otros cónclaves de listillos.

Visto lo visto, aquí de lo que se trata es de tener la idea, ser el primero en dar el premio y dotarlo económicamente. Y a correr; ya eres la puta autoridad mundial en el tema que sea: tú decides a quien encumbrar.

Tras profunda reflexión, concluyo que ser premio Nobel es a la historia de la humanidad, algo así como para la aristocracia ser Príncipe de Beckelar.

martes, 13 de octubre de 2009

Bulldog francés: Un chucho para borregos


No, no es un perro pastor y no guarda ovejas. El bulldog francés es simplemente uno de los bichos más feos, cutres, más desgraciados, con más problemas físicos y menos autosuficientes del mundo animal. Y, objetivamente, está al nivel estético de los ornitorrincos o de los cerdos vietnamitas.
Esta vergüenza de chucho es un ejemplo de que muchísimos de los que gustan de los animales se guían por las modas, por lo cool, por las tendencias y por todas esas polladas que temporada tras temporada imponen no se sabe muy bien quiénes.

Bueno, el caso es que de un tiempo a esta parte son plaga. Por las ciudades hay casi tantos como palomas. De repente, resulta que son el animalejo ideal para sabe Dios qué demonios. Y esa convicción sólo puede ser fruto de la más ciega frivolidad: el perro visto como complemento.
Un complemento que ocupa el trono que en su día ocuparon los dobermann, los collies, cockers, los huskies, los samoyedos, los salchicha, los rottweiler, los chow-chow, los pitt bull, los galgos, etc... Todos los cuales tuvieron sus añitos de gloria, puede que más o menos justificados.

Pero es que este complemento es de mal gusto, maldita sea. Lo de este bicho-patada es escandaloso: es completamente inútil y feo de cojones. Y esto no es discutible, coño: miradlo. Pero que muy feo. Y además de feo, es uno de los chuchos más desagradables del mundo porque jadea como si fuese Jabba el Hutt (y ahora que lo pienso, se le parece extraordinariamente también), respira mal y ronca como un cerdo, tiene graves problemas crónicos estomacales y ¡de flatulencia!, es un viejo prematuro que vive menos que la media (menos mal) y apenas llega a los 9 años (los últimos llenos de achaques)...
Su único mérito es que... ¿es pequeño? Pues se me ocurre que las ratas tampoco pasan de tres cuartas de largo, por si alguien se cansa de su bulldog francés y quiere reemplazarlo. Aunque las ratas son más dignas: por lo menos ellas sí hacen bien su papel de ratas.

Por contraste y como prueba está el hecho de que hay perros, los bonitos y los buenos, que jamás dejan de verse (no aparecen por doquier un buen día de la nada y con las mismas desaparecen) como los pastores, los labradores, los cockers, los dálmatas, los setters, los mastines… porque objetivamente valen la pena. Porque además, si tuvieseis que hacer una película con un perro como protagonista (aunque no estoy seguro de si es buena idea preguntárselo a los dueños de este guiñapo) ¿a que sabéis perfectamente qué tipo de perros usaríais y qué papel de bufón de mierda tendría el bulldog francés? Pues eso.

Pero, por favor... si es que estamos hablando de un bicho que por pena, caridad y cariño mal entendido salvaron de la más miserable extinción las putas de los peores tugurios del París decimonónico. No, ilusos, jamás fue un perro de postín por muy francés que sea. Este perro no es más que eso: un grotesco atrezzo de prostíbulo decadente.

La fiebre aún le durará a la gente una temporada, unos añitos más o así, y entonces vendrá otro perro a ponerse de moda. A ver si por lo menos es más bonito, un poco más digno y se come crudo a ese desecho de la mano del hombre que la naturaleza jamás habría permitido existir.

Y con la basura del carlino (lo echabais de menos ¿no?) no me atrevo ni a empezar del asco que me da sólo pensar en ellos.


PD: Y he aquí un poco de documentación adicional: https://youtu.be/S5aJ9R6wUn4

viernes, 9 de octubre de 2009

Una empresa que funciona


Resulta que soy un empresario y quiero contratar a unos cuantos administrativos. Entonces decido que lo mejor es organizar una prueba teórica para seleccionarlos. En el mismo sitio que la anuncio, les digo en qué va a consistir y las cosas que puedo preguntar, con meses de antelación, claro. Luego cojo a los que mejor nota sacan. Brillante procedimiento, ¿a que sí?

Bueno, pues los nuevos administrativos van a tener un horario de 9 a 15 horas y no van a fichar ni va a haber ningún tipo de control sobre sus horas de entrada o de salida. Además, tendrán una media hora de permiso para redesayunar a media mañana, que podrán extender a 3 cuartos de hora o incluso a una hora, a voluntad. El contrato que les haré será indefinido desde el primer día, y prácticamente vitalicio porque me comprometo a no echarlos nunca. Su trabajo no se medirá por objetivos, simplemente no se medirá.
Vacaciones... pues tendrán un mes entero, más unos 9 días de gracia (por mi cumpleaños por ejemplo) que podrán tomar cuando quieran, más todos los festivos y casi todos los puentes. Además, si quieren les daré los años de excedencia que quieran para que vuelvan cuando les de la gana al mismo puesto y sueldo. Jamás les bajaré el salario; eso no se hace. Y ellos verán como tratan al público, lo dejo en sus manos. Y también tendrán muchas más ventajas laborales que seguiremos negociando cada vez que les dé por amenazarme con huelgas o paros, negociaciones en las que siempre ganarán algo, por supuesto. Para perder no se negocia, todo el mundo lo sabe.

Bueno, pues si soy un contribuyente, si mis impuestos son una inversión y los funcionarios mis empleados y mi país una empresa, este es el panorama que tenemos para afrontar esta crisis.

Me encantaría ver los resultados de una encuesta que preguntase a los no funcionarios de España a cuántos de esos parásitos mandarían a la puta calle.

jueves, 8 de octubre de 2009

Tú los conoces


Sí. A los mejores. Tú conoces al que más aguanta la bebida del mundo, y también al más fuerte de España, y al más macarra, por supuesto al más gracioso, como no también al más inteligente, y al que más trucos sabe, y al más simpático, al fulano más ligón, al más borracho, al tipo que más corre, al que le echa más cojones, al más peleón, al que más come, al más histérico, al más fullero, al más afortunado, al que mejor juega al fútbol, al más loco, al más modernito, a la más guapa...

Pero no te creas especial, idiota, porque cada persona de este país, conoce a todos esos y a más. Y ni teoría de los seis grados de separación ni puñetas; los conocéis a todos de primera mano: son vuestros amigos, vuestros compañeros de colegio o universidad, vuestros primos, hermanos, los tipos del pueblo, del barrio... Los sacáis en las conversaciones, contáis sus anécdotas... ¡Vivís en una película de superhéroes!

Y eso, aunque parezca increíble, lo hacemos todos y cada uno de los 48 millones de gilipollas que habitamos este país. Sí, gallegos, catalanes y vascos incluidos. ¿A que mola? Qué país de cracks ¿eh?
Bueno, pues no tanto si nos damos cuenta de que también conocemos al peor, al más gilipollas, al más imbécil, al más tonto, al más cabrón, al peor amigo, al más hijoputa, al más baboso, al más lameculos, al más salido, al más payaso, al más plasta, al más fantasma del planeta, al peor jefe, a la más zorra... ¡Y también de primera mano!

Así que tus conocidos cuando hablan de ti, dicen que eres el más... ¿qué?
Que te lo cuenten, anda.


PD: ¿Qué cómo se come que a pesar de tener las compañías más excepcionales del planeta, luego haya tanto mitómano que babee ante cualquier estrellita de medio pelo? - ¡Y yo qué sé!

miércoles, 7 de octubre de 2009

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Sí, lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed diam nonnumy eiusmod rom tempor incidunt ut labore et dolore magna aliquam erat volupat. Ut enim ad minim emm veniam, quis nostrund exercitation ullamcorpor suscrit laboris nisi ut aliquip ex ea romes commodo consequat.

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Nos amice et nebevol, olestias access potest fier ad augendas cum conscient to factor tum poen legum odioque civiuda. Et tamen in busdam neque pecun modut est neque nonor imper ned libiding gen epular religuard cupiditat, quas nulla praid om undant. Improd pary minuit, potius inflammad ut coercend magist and et dodecendesse videanteur. Inviat igitur vera ratio bene sanos ad iustitiam, aequitated ridet fidem. Neque hominy infant aut inuiste fact est cond qui neg facile efficerd possit duo conetud notiner si effecerit, et opes vel fortang vel ingen liberalitat magis conveniunt, da but tuntung benevolent sib conciliant et, aptissim est ad quiet.

Endium caritat praesert cum omning null sit caus peccand quaert en imigent cupidat a natura proficisfacile turnet explent sine julla inura autend inanc sunt is parend non est nihil enim desiderable interno Concupis plusque in ipsinuria detriment est quam in his rebus emolument oariunt iniuri Itaque ne iustitial dem rect quis dixer per se ipsad optabil, sed quiran cunditat vel plurifyi Nam dilig et carum esse iucund est propter and tutior vitam et luptat pleniore efficit. Tia non ob ea solu incommod quae egenium improb fugiendad improbitate putamuy sed mult etiam mag quod cuis.

Guae ad erat amicos pertinern garent esse per se sas tam expetend quam notras expetere quo loco videtur quibusing stabilit amicitiae acillard tuent tamet eum locum seque facil, ut mihi detur expedium. It enim virtues, de squib ante dictum est, sic amicitiand neg posse a luptate discedere. Nam cum solitud et vitary sing amicis insidar et metus plena sit, ratiodispa monet amicitian comparar, quibus part mood confirmatur animuset a spe pariender luptam seiung non poest.

Atque ut odia, invid pode despication adversantur luptabit, sic amiciatiao non modo fautrices fidelissim sed al etiamt. ¡Qué cojones!

lunes, 14 de septiembre de 2009

Luchando en serio contra la gripe A


Dadas las alarmantes cifras de posibles infectados y de muertes inminentes, y haciendo caso de lo extremadamente contagiosa que esta nueva cepa de gripe, estos son los ridículos consejos que se han transmitido por parte de nuestras autoridades para reducir el impacto de la pandemia:
- Lavarse las manos.
- Usar un pañuelo para toser o estornudar.
- Limpiar los muebles y ventilar las casas.
- No besar a otras personas ni compartir cubiertos, vasos, etc.
- Y llevar una vida sana.

Tal cual, (puedes consultarlos en http://www.msps.es/servCiudadanos/alertas/recomendaciones.htm) Pero ¿es que no son remedios de andar por casa? A mí me parece que es la más bonita colección de mariconadas que se podrían proponer para que la pandemia más mortal de todas las pandemias de la historia no acabe con nosotros. Estoy por demandar a las autoridades ante las autoridades.

Es que si, dado que el mayor peligro de esta gripe mortal es que es extremadamente contagiosa, ¿no habría que atacarla de la manera más directa posible, evitando los lugares públicos en los que una sola persona contagiada puede transmitir el virus cientos de veces en poquísimo tiempo?
Bueno, pues como creo que sí, estos son mis consejos para evitar de verdad la pandemia en mi país y que Madrid no acabe como en el cartel de “Soy Leyenda”:

- Evitar los transportes públicos: Autobuses, metro, tren, taxi, avión...
- No ir a locales públicos: Restaurantes, cines, estadios deportivos, conciertos, teatros, bares, discotecas...
- No ir de compras a grandes superficies, tiendas de ropa, tecnológicas... todas aquellas en las que la gente manosea, toca y prueba el género.
- No acudir a ninguna celebración religiosa de ninguna confesión.
- Sacar a los jóvenes de las universidades, a los niños de los colegios, los comedores comunes...
- Pasar olímpicamente de cualquier manifestación, convocatoria, reunión... por muy solidaria que sea.
- Y por supuesto: no ir nunca (ni pasar cerca siquiera) a ningún hospital, centro de salud o consulta médica por nada del mundo.

Es que es curioso lo de los políticos: máxima alerta, pero ningún remedio que suponga un solo euro a la economía...


PD: Aclaro que yo personalmente no pienso seguir ninguno de mis consejos... y por supuesto ninguno de los de ellos.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Un vino excepcional...


Es un caldo picota rojo Ferrari, de intenso brillo al trasluz de día despejado, y densidad sanguinolenta en día nublado. O sea, tinto. Cremoso y graso a la vista... y al tacto si tomas la copa después de meter los dedos en los boquerones.

El aroma en cambio todo lo contrario: anisado, tierra mojada del Barco de Valdeorras, flores escarchadas de Andalucía, cuero recién curtido del Magreb y complejo, como que no te aclaras a la par que elegante (no nuevo rico), sabiendo estar en cada situación y percibiéndose sensaciones de pasas, dátiles, turrón, peladillas, café, chocolate, neskuik, canela, toffee, algarroba, Jara y Sedal y arrope, con un lógico fondo cetónico que cae de cajón. Evidentemente floral, violetas, edelweiss, flor de la pasión, coliflor y de petit-point.

En boca mantiene su estructura. No la del color ni la del aroma, sino la otra propia de él: notable alto casi un nueve, sabrosón, hasta rico incluso, amplio en boca, reducido en lengua, extenso en garganta, deslizante en esófago y con presencia en el estómago si te lo tragas y no lo escupes. Evoca las sensaciones complejas de nariz, porque claro, huele a lo que sabe: herbáceo y a heno en primer plano, notas musicales y heno en segundo, flor de azahar y heno en plano americano y fundido a negro y heno al final. Notablemente frutal, pero no apicotado como el color parecía indicar, sino a mango, higo verde, sandía del Jerte, cáscara de coco y manzana caramelizada de feriante. Con notas de hueso de fruta (de cualquier fruta) y pepitas de cítricos, algunas comedidas y otras exaltadas caídas por la causa y ¡Presentes! en nariz.

Un largo y persistente final, tanto como la copa que te sirvas o sea que puede ser corto también, y salino porque sí. En cualquier caso, untuoso, que deja la boca pastosa, de tirarte a por las papas fritas ipso-facto. Eso sí, equilibrado y conjuntado tal que ni Chanel. Muy personal, de personas humanas. Un caldo avecrem con notas de antaño medio sepias, no artificial porque no mana solo de la tierra de milagro. Es bebible y disfrutable, como cualquier refresco, vaya.

Por último, los taninos se pasan todo el tiempo zoscándose y usando la madera para darse piñas a espuertas, por eso ponen la lengua rasposa y los labios tirantes, los muy cabrones.

Ideal para acompañar setas, carnes, caza mayor y menor de pelo, pluma y escama, quesos heridos sin curar y, sobre todo, no se lo pierdan en maridaje con canapé de mouse de arándanos al aire de estragón sobre cama de hojaldre confitado en emulsión de naranja y esquirlas de bellota macerada en licor café deconstruido.


PD: Por cierto, en color, boca, nariz y final, tiene notas auvadas. Es que es lo que viene siendo un vino, ¿saben?

lunes, 31 de agosto de 2009

Mapa de los Sopores de Tokio


Es esta una de esas películas (por no llamarla ensayo audiovisual) que llenan de razón a los críticos del cine español. Más que nada porque no es sino una más de todo un género ampliamente extendido en este país cuyo mayor exponente es Julio Médem.
El caso es que la película se limita a ser una sucesión de clichés pretendidamente originales y escogiditos sobre el Tokio que ha debido conocer la directora. Directora que es del estilo del hombre-orquesta Amenábar, es decir, una auténtica Leonardo Da Vinci de las artes escénicas que se atreve con la dirección, guionización, etc. con similares resultados: muy tristes. Pero vamos por partes:

Una historia sin principio, casi sin final, sin articulación alguna y con ritmo completamente inexistente; es del gusto de la directora filmar escenas sin final, sin explicarlas y cuya única hilazón con la anterior o con la siguiente es el estilo de la filmación. Por ello, la sensación final es que la pretendida guionista ha intentado hacer una película sobre algo tan etéreo como una atmósfera, y que la historia que le sirve de excusa es lo que menos le importa.

Los personajes son absolutamente irreales en todos sus aspectos: tanto individualmente como en las relaciones que establecen. No son creíbles de ninguna manera: carecen de motivaciones, de evolución, de complejidad... son diapositivas de personalidades inmóviles. Además, el hecho de ser japoneses parece que justifica un “frikismo” que en un ambiente ibérico alcanzaría el grado de risible (viejo grabador de sonidos, una pescadera asesina a sueldo, un español desubicado depresivo y barrigón, un empresario desequilibrado por el suicidio de una hija a todas luces totalmente chalada...), pero como son japos, parece que se perdona.

Los actores están inscritos (menos dos japoneses secundarios) en la última moda del “menos es más” en la interpretación. Es decir, ausencia total de expresividad y gesto inamovible de principio a fin del filme. Pero como últimamente este tipo de actuaciones en la mejor línea de Schwarzenegger o Steven Seagal son premiadas con el Oscar (Javier Bardem en “No es país para viejos”), no digo nada.

La fotografía y el sonido son el meollo de la película. Pulcros, sí señor. Eso sí, la artista ha descubierto el concepto “macro”, y lo ha volcado a la imagen y sobre todo al sonido. O sea lo que explicaba al principio: se ha marcado un ensayo estilístico sobre sonido e imagen. Llega incluso a presentar escenas que son un plano único, con sonido macro, en el que no pasa nada ni audio ni visualmente, que dura varios segundos, y que pasa a otro como si no hubiera existido. ¡Y lo hace varias veces!

Ritmo: Lento, cansino, tedioso, pretendidamente detallista e intimista, repetitivo (planos cíclicamente clavados que hacen del metraje una constante temporal)... Si esto no es una película aburrida hasta la saciedad, que venga Dios y lo vea. Además, los diálogos inconexos y la voz en off acentúan aún más esta sensación.

Mensaje. Esto es lo mejor. Hay un diálogo entre los dos protagonistas en el hotel-picadero, del orden de “te cuento” – “no quiero oírlo” – “pero tengo que contarte” – “que no me cuentes” – “no te cuento pero ven aquí” – “no quiero saberlo” – “ven aquí” – “voy”... que es antológico. O cuando la voz en off dice que acompañó a la prota ¡durante meses! todos los fines de semana a limpiar tumbas a los cementerios y que ¡nunca le preguntó porqué las limpiaba ni de quienes eran! ¡¡¡Venga ya!!! No hay quien se pueda creer semejante estupidez. Pero esta tía ¿cuándo se le ocurrió que sabe escribir guiones? No hay una sola reflexión o apunte de personaje alguno que no sea una colección de lugares comunes, filosofía barata de bar o frase críptica absolutamente abierta que quiere pasar por reflexión casi de monje Shaolín. Pero vamos, que los diálogos no aguantan ni la menor revisión; si alguien quiere transcribirlos y leérselos que lo haga, yo paso de experimentar semejante vergüenza ajena.

Y alguna cosa suelta más: Me parece que Isabel se ha marcado una evidente “inspiración” en el concepto de película de “Lost in translation”.
Es risible la caída en el arquetipo del latin-lover español, feo, gordo, de pelo en pecho, castigador, follador de extranjeras (japos en lugar de suecas) y que las deja marcadas para toda la vida.
Muy gracioso también el increíble fallo de guión del final: ¿qué pinta el japo en el mercado si va a por él y no a por ella? Lamentable.
Otro cliché del cine español desde tiempo inmemorial que clava: no hay un polvo corrientito, todos son más bien estrafalarios (en la más pura escuela Almodóvar).
Y es curioso, yo he llegado a creer que la peli es fruto de un director paleto que sale una vez de su pueblo, ve una cultura distinta, se obnubila y pretende dárselas de cosmopolita acercándonos al resto de pobres mortales una realidad fuera de nuestro alcance. Pero esto es una opinión personal, seguro que la chica está mucho más vivida como para eso ¿no?
Y si cometéis el error de ir a verla doblada al español, alucinad con el autodoblaje completamente monocorde de Sergi López, ¡vaya crack de la expresividad!

En fin, que al final “Mapa de los sonidos de Tokio” no es más que una visión personalísima (que digo yo que hace falta ser muy prepotente para ser una directora con sólo dos películas y marcarse la tercera “de autor”, como si esa mujer fuese alguien en la historia del cine o un referente de las guías turísticas del lejano Oriente) sobre Tokio. Una visión sórdida, triste, vacía, incoherente y soporífera de principio a fin.

O sea que tras dos horas tediosas te alegras infinitamente de salir de la sala y dejar para siempre el Tokio de la Coixet.

Que no vuelva a salir de viaje, por favor.


PD: Por cierto, el trailer miente como un bellaco: parece que pasa algo.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Lotería por parejas


¿Alguien se ha parado a pensar en cuántas probabilidades de éxito tiene un común mortal a la hora de buscar una pareja para toda la vida?

Porque vamos a ver, si estimamos una conservadora media de unas 10 relaciones sentimentales a lo largo de la vida de una persona, de las cuales sólo una puede ser la definitiva, y si de las parejas definitivas las que son realmente felices son una media del 40% (en plan generoso)... me parece que siendo optimista tienes apenas un 4% de probabilidades de que tu actual (o tu próxima) pareja sea el hombre (la mujer) de tu vida.

Así que, si tienes que apostar por vosotros, sé inteligente y juégatela al no. Pero juégatela.

lunes, 24 de agosto de 2009

El valor del ser humano


Veamos lo que cuesta la humanidad en oro.
El ser humano tiene aproximadamente un 0,000014% de oro en el cuerpo. Tomando unos 40 kgs. de peso medio por persona en el mundo (no encontré estadística alguna que incluya a los menores de edad), nos daría una media de unos 0,0000056 kgs. de oro por persona.

Multiplicados por 6.000 millones de personas nos da que la humanidad tiene 33.600 kgs. de oro en sus cuerpos, que a los 2.300 € aproximados en los que está tasado el kilo de oro, nos da que la humanidad vale 77 millones, doscientos ochenta mil euros.

A mí, personalmente, me empieza a sobrar gente por aquí...

miércoles, 19 de agosto de 2009

No pierdas el tiempo leyendo


Un día de mis lejanos 16 años leí una frase de Rouseau que es toda una lección de vida:
“Mientras no haya leído todos los clásicos, no encuentro razón alguna para leer libros modernos.”
Y es que leer, al contrario que el saber, sí ocupa lugar y sobre todo mucho tiempo. Personalmente, aunque el lugar no me preocupa demasiado, el tiempo sí lo tengo muy limitado y no me puedo arriesgar a leer algo que no sea bueno de verdad y perder las horas leyendo bodrios. Así, buscando un baremo para saber qué lecturas aportan de verdad, el que me pareció más fiable fue que hubiesen acumulando ya muchos años de alcance universal en diversas generaciones y culturas.

Por lo tanto, decidí no leer ningún libro que no cumpla estas tres condiciones conjuntamente:
- Autor muerto.
- Más de 50 años desde la publicación del libro.
- Que el libro esté editado en castellano.


No obstante, visto lo rápido que se engrosa la lista año a año, acabo de ampliar la segunda condición a un siglo entero, y así me he librado de unos cuantos autores prescindibles que ya crían malvas y de sus libracos estúpidamente encumbrados a la categoría de hitos contemporáneos por la industria editorial.

Además (aunque esta segunda regla la sigo con menor fanatismo), decidí rechazar de plano los géneros que no me interesan, conmueven o entretienen (poesía, cuentos y ensayo), y leer sólo novela y teatro. La poesía no consigue atraparme lo suficiente salvo en contadísimas ocasiones, y respecto al ensayo... no quiero que nadie me explique un mundo que puedo entender solito sin que me lo orienten y los cuentos me parecen un chiste como género.

Todo esto lo mantengo hasta el punto de rechazar airadamente las recomendaciones o los libros regalados que no cumplen mis requisitos.

Eso sí, los libros de periodismo de investigación y los recopilatorios de columnas de opinión no entran en todo esto por la sencilla razón de que no son literatura.
Y como en todo, también tengo alguna excepción/debilidad (novelista vivo) que me sirve para restarle rigidez al sistema.

Lo comparto porque creo que todo el mundo ganaría mucho haciendo algo parecido, y no perdería nada porque hay más clásicos de los que se pueden leer en 100 vidas.

martes, 18 de agosto de 2009

Chicas maduras


Se llama penetración psicológica lo que voy a destilar ahora...

Siempre me ha llamado la atención la estúpida relación que mantiene el sexo femenino con eso que llaman madurez, más que nada porque va en relación directa con su insoportabilidad social y, aquí está la miga del asunto, varía en función de la edad y de la etapa vital.

Todo empieza cuando un ser humano nace niña, que ya es jodido de por sí, pero no pasa nada durante los primeros años de vida hasta que viene el primer gran cambio: la pubertad. Dejan de sentirse niñas, de comportarse como tales y de repente todo lo que les gustada deja de interesarles y se dedican a hablar, hablar, hablar y hablar. No atienden a los chicos de su edad (que ante este cambio deducen lo evidente: se han vuelto tontas) y empiezan a fijarse en los mayores.
Luego esto se relaja bastante, porque la realidad acaba imponiéndoles que no siguen siendo más que unas malditas crías y que el mundo no es más serio ni distinto ni nada en lo que encajen actitudes tan soberbias.

Pero entonces viene el segundo estímulo para “madurar”: el salto de la escuela primaria a la secundaria. De repente vuelven a sentir que se hacen mayores, que son personas serias, que no están para tonterías y tienen ataques de responsabilidad, de seriedad, de ocupaciones importantísimas... y nuevamente, vuelven a fijarse en los chicos que están terminando la secundaria.
En los siguientes años, otra vez el mundo les demuestra su desfase mental y vuelven poco a poco a relajarse y a sentirse normales hasta que...

¡Legan a la universidad! Bufff... otro empujón más en sus delirios de grandeza. Ya son adultas, se sienten profesionales y no estudiantes, piensan a largo plazo, se planifican la vida entera... y claro, sólo les interesan los estudiantes de último curso, que son los que tienen conversaciones equivalentes a sus madurísimas reflexiones, todas ellas fuera del alcance de los mindundis de su edad, claro.
Otra vez se van relajando a medida que pasan los años de universidad. Es que la vida es algo muy tozudo que no quiere adaptarse a ellas y no les queda otra que recular.

Pero... claro, esto no iba a quedar así, y cuando terminan la universidad y llega el momento de su primer trabajo, ¡otra vez! Todo es importantísimo, súper serio, enormemente profesional, la responsabilidad es abrumadora... Y ellas vuelven a ser totalmente insoportables y a ir ridículamente detrás de los hombres veteranos del trabajo, de los jefes, etc. (que por cierto, siguen siendo tan niños como cuando tenían 12 años).

A pesar de ello y aunque parezca irreversible (cada nuevo ataque de madurez es más virulento que el anterior), también se va relajando poco a poco a golpe de desengaños, decepciones y dosis de mundo real.
Las siguientes rachas de madurez les van llegando con los ascensos laborales, con el matrimonio, la maternidad, etc. mientras, curiosamente, quieren parecer cada vez más jóvenes e incluso conservan sus peluches de cuando eran niñas, las muy desequilibradas.

Evidentemente, hay ejemplos de féminas que no pasan ni por la primera de estas crisis (las escasísimas que se mantienen encantadoras desde que nacen hasta que mueren), también hay excepciones que se quedan en una de ellas ya maduras para toda la vida (insoportables y estúpidas que no debieron haber nacido), las hay que sólo experimentan un par de “maduraciones” o tres, y se desengañan pronto de esa tontería (viva la inteligencia)... y también hombres genéticamente echados a perder que pasan por esos procesos como auténticos gilipollas (sí, también los conozco). Pero estos procesos son típicos y tópicos de casi todas ellas.

En fin, siempre queda algo de esperanza porque el último golpe de cordura para las mujeres sospecho que es la menopausia; cuando por fin se dan cuenta de que no son individuos especiales y llamados a fines superiores, sino que son exactamente lo mismo que cualquier ser humano: algo absolutamente prescindible.

lunes, 20 de julio de 2009

En ocasiones, leo no-muertos:


“[...] En cierta ocasión, un veterano de la policía científica de Nápoles me explicaba cómo los killers de la Camorra imitan a los de las películas:

¡Hoy, después de Tarantino, ya no saben disparar como Dios manda! Ya no disparan con el cañón recto, lo tienen siempre inclinado hacia abajo. Disparan con la pistola torcida, como en las películas, y esa costumbre provoca desastres. Disparan al bajo vientre, a las ingles, a las piernas; hieren gravemente sin llegar a matar. Así, siempre se ven obligados a rematar a la víctima disparando en la nuca. Un charco de sangre gratuito, una barbarie del todo supérflua a efectos de la ejecución.

Las guardaespaldas de las mujeres boss visten como Uma Thurman en Kill Bill. [...]”

Fragmento de Gomorra, de Roberto Saviano.

jueves, 16 de julio de 2009

Estado de bienestar VS países latinos


O lo que es lo mismo, funcionarios en España (Italia, Argentina, México, Portugal, Venezuela y tantos otros...)
A ver si nos enteramos de una maldita vez de que el estado del bienestar es ¡un invento escandinavo! ¡¡¡Y de que sólo puede funcionar allí!!! Y con reticencias.

Son países con una educación y modo de vida que enaltecen desde el principio el sentido del deber en sí mismo, y que jamás han tolerado la picaresca como divertimento y ejemplo social de actuación. Por eso en sociedades así formadas, puede llegar a colar el que un estado con funcionarios a su cargo para cubrir servicios comunes es beneficioso para toda la sociedad, siempre que se cumpla algo esencial: que sea más o menos rentable.
Pero ¿aquí? ¿en España (sí, en toda España)? ¿en una sociedad latina? ¡Venga ya! ¿quién puede creérselo? Lo de “funcionario” (que funciona) tiene que ser recochineo, coño... Si aquí esos jetas no es que no sean rentables, ¡es que son ruinosos!
Tenemos millones de burócratas cobrando una pasta gansa en relación al trabajo que realizan. De hecho, para algún malpensado poco informado, el balance trabajo neto/sueldo, podría llegar a parecer un robo y todo el cuerpo de funcionarios del Reino de España una colección de ladrones.

Porque en nuestra cultura el sentido del deber apenas existe, porque en nuestras sociedades la picaresca es de listos y está bien vista, porque en nuestros países, por lo visto, que una gran parte de la población viva a costa del resto sin dar un maldito palo al agua por el hecho de haber aprobado una oposición, es algo totalmente aceptable. Porque además, ser funcionario es algo vitalicio, algo casi no fiscalizable, algo que te sitúa por encima de los demás, algo que te da cancha para robar tiempo y dinero a tus conciudadanos. Y además, para tener con los contribuyentes que pagan un trato vergonzoso.

Es paradójico, pero por culpa de nuestros funcionarios, nosotros no deberíamos tener funcionarios; ellos mismos demuestran su inutilidad.

A ver si lo vamos pillando: el estado del bienestar no es para nosotros porque la función pública en nuestra sociedad es una puerta abierta a los vagos, golfos y apandadores. Los que lo aguantamos, somos los más idiotas de la historia administrativa mundial.
Y todo esto es simplemente una tragedia más de las que afligen a este país. Eso sí, consentida y, por tanto, bien merecida.

miércoles, 15 de julio de 2009

La enfermedad como atractivo...


Una persona con salud frágil es un ejemplar humano defectuoso que la naturaleza habría condenado a la desaparición para que sus genes no enturbiasen la evolución. Todos lo sabemos, es incontestable, pero la gente alardea de su mala salud, sus achaques, sus defectos y demás, con toda desvergüenza ante quien sea.

Resulta que estar enfermo es motivo de conversación completamente desinhibida, pública, participativa... y tener dolencias crónicas es algo interesante y apasionante en cualquier conversación; el número de pastillas que se ingieren, lo terrible que le ha dicho el doctor, lo muchísimo que se sufre todos los días...
Ir a revisiones médicas periódicas sin tener aparentemente nada es algo habitual y socialmente reconocido (prudencia, dicen), cuando en lugar de ello debería ser reprobable por despilfarro, por falta de confianza en uno mismo y por debilidad general tanto mental como física.

Pero es que hemos convertido en normalidad, e incluso en reconocimiento social, algo que debería ser digno de oprobio y que, en buena lógica, debería esconderse. Los signos de enfermedad o de debilidad no deberían ser alentados y jaleados, y jamás normalizados, sino silenciados, ocultados y ser motivo de vergüenza y humillación como ser vivo. Ir al médico debería hacerse casi con nocturnidad y en secreto por miedo al “dirán que mis genes son una mierda”. Pero no, hacen lo contrario y lo gritan a los cuatro vientos.

Si todo fuese como debería ser, y como de hecho es en todo el reino animal, nuestra vida diaria cambiaría; no habría sobremedicación, no habría hipocondrías, no se despilfarrarían millones de millones al día en pruebas médicas innecesarias, no habría ni un tercio de las bajas laborales que hay, la atención médica sería seria, eficiente, pulcra y rápida... y sobre todo, honrada.

Pero no son más que sueños porque, definitivamente, esta especie quiere involucionar y extinguirse como sea.
Ya, es que ni pena me da.


PD: A lo mejor, con unos cuantos médicos de cabecera como este, humillando a la gente y a salvo de demandas, la cosa iba cambiando...

martes, 14 de julio de 2009

Procreación y civilización


No pueden ir de la mano. Imposible. Tener hijos tiene que ser forzosamente un signo de barbarie propia de una especie primitiva y en absoluto evolucionada. Y por ende, propio de individuos poco sofisticados y con una cosmovisión vital fuera de los parámetros de la evolución intelectual propia de una especie racional.

Y la mayor prueba de ello es que para un individuo con toda su vida satisfactoriamente solucionada, tener descendencia suele ser más un deber o una imposición social o cultural que una genuina necesidad personal. También puede haber algún tipo de tara de difícil definición, porque vamos a ver, ¿quién con una vida plena y satisfactoria puede decir que necesita la aparición de otros individuos, que lo van a hacer emocionalmente dependiente, que van a consumir gran parte de sus recursos, tiempo y habilidades? Es un absurdo.

Se me puede argumentar que si la evolución de una especie racional desemboca en el fin de la procreación, entonces firma su suicidio como especie. Bueno, y qué. También alcanzaría por fin la perfección en una generación al menos; la última. Sería un canto del cisne, pero canto al fin y al cabo. Yo ya he llegado tarde para considerarme parte de ella (muchos de mis coetáneos ya están pariendo como primates), pero aún podría ver a la luminosa generación que alcance ese hito.

Es paradójico, pero es que no veo otro camino. De hecho, las sociedades a medida que avanzan en tecnología, cultura, progreso, sofisticación... es decir, en civilización, reducen su reproducción drásticamente, incluso por debajo del índice de reemplazo de las generaciones (menos de 2 hijos por pareja). Normal. De hecho, es posible que la razón por la que seamos la única especie racional del planeta, sea la extinción voluntaria de las que alcanzan ese grado de superioridad.

Si el progreso se resume como un avance hacia la felicidad de los individuos, ¿acaso su mayor triunfo no sería acabar con la mayor de las taras para conseguirla? ¿es que lo lógico no sería librarnos todos del terrible castigo que supone dedicar la propia vida a la de otros? ¿es que no sería de biennacidos agradecer el inmenso don de la propia vida aprovechándola al máximo sin cadenas autoimpuestas? Y sobre todo ¡es que es una cerdada! ¡¡los padres les limpian el culo a los hijos!! ¡¡¡qué asco!!! y además les aguantan vómitos, eructos, escupitajos, meadas... ¿pero qué imbécil puede creerse que tener descendencia compensa eso? ¿qué clase de deficiente puede imaginar que es feliz desempeñando ese papel? ¿qué tipo de humanoide defectuoso puede creer que eso es otra cosa que la degradación más lamentable y su completa humillación como individuo? ¡¿Es que no saben ser felices por sí mismos?!

Es que es inmoral, diablos. Es impresentable que alguien acabe dedicando su vida, una vida única y exclusiva, a un régimen de esclavitud de facto, en pro de quien, a fin de cuentas, no es más que un perfecto desconocido del que no sabe ni qué tipo de persona es o será, pero cuya insaciabilidad, modales y parasitismo pintan realmente mal. Tener hijos debería ser ilegal, directamente.

Yo, como mínimo, pediría una moratoria de unos 10 años sin nacimientos en todo el mundo para estudiarlo seriamente. Y si después de ese tiempo la respuesta es que hay que procrear, impondría una extensión de la moratoria por otros 10 años para volver a pensarlo bien.

Es que coño, al final los críos no sólo estorban a los inconscientes de sus padres...

viernes, 10 de julio de 2009

La NY de la globalización


Sorprendente, sí, mi reciente viaje a Nueva York. Ciudad absolutamente recomendable por otra parte, sean cuales sean los gustos de quien sea: siempre encuentras lo que sea que busques.

Bueno, el caso es que en mi primera visita a la capital mundial, dicen, de la globalización, me he quedado impactado por lo irónico y paradójico del asunto, porque curiosamente, lo más globalizado que pude encontrarme allí no fue la comida basura, la música, los medios de comunicación... es decir, lo que se espera en un primer momento que sea la bandera de la uniformización cultural mundial, sino al revés: todo lo que se supone alternativo, diferente, exótico o revolucionario.

Es decir, que así como en todo el mundo se comen perritos calientes y hamburguesas, me van a permitir que afirme que en ningún lugar del mundo se hacen como se hacen en Nueva York.
Pero en cambio, el barrio del Soho de NY, el de Little Italy, el de Chinatown, la zona de Meet Packing... se parecen como gotas de agua a todos los barrios de artisteo, de inmigrantes, de corrientes alternativas, reconvertidos en foco de cultura, modernitos... de todas las malditas grandes ciudades del planeta.

Así que las bobadas snobs que se oyen de continuo a los que vuelven “impactados” por todos esos sitios, babosadas del tipo de “es increíble, un sitio único, inquietudes que fluyen, un bullir de gentes y actitudes, nuevas tendencias...”, pueden ustedes saltárselas como quien oye llover, porque para experimentar esas mismas transfiguraciones del ánimo, sólo tienen que acercarse a los barrios chungos de sus propias ciudades a hartarse de cultura barata de suburbio (en Madrid, por ejemplo, valgan Fuencarral, Chueca y Lavapiés). Culturetilla, por cierto, inventada ya enterita (hoy en día todo eso se limita más a refrito vintage que a otra cosa) desde hace décadas y con nada nuevo que contar.

Resumiendo: De Nueva York, ciudad que no hay que perderse y que merece más de una visita, hay que ver lo único que sí es de verdad diferente y único en el mundo: los rascacielos, los maravillosos puentes, el ambiente de las grandes avenidas, los perritos y las hamburguesas, el Metropolitan Museum y el de Historia Natural, la Estatua de la Libertad y empaparse un poco de la curiosa y especial (aunque corta) historia de una ciudad mucho más que especial.

Todo lo demás arriba dicho, es tan accesorio y banal como los sentimientos que te impulsarán a apreciarlo. Tendrá su gracia, pero por sí solo no merece un salto de charco.