viernes, 9 de octubre de 2009

Una empresa que funciona


Resulta que soy un empresario y quiero contratar a unos cuantos administrativos. Entonces decido que lo mejor es organizar una prueba teórica para seleccionarlos. En el mismo sitio que la anuncio, les digo en qué va a consistir y las cosas que puedo preguntar, con meses de antelación, claro. Luego cojo a los que mejor nota sacan. Brillante procedimiento, ¿a que sí?

Bueno, pues los nuevos administrativos van a tener un horario de 9 a 15 horas y no van a fichar ni va a haber ningún tipo de control sobre sus horas de entrada o de salida. Además, tendrán una media hora de permiso para redesayunar a media mañana, que podrán extender a 3 cuartos de hora o incluso a una hora, a voluntad. El contrato que les haré será indefinido desde el primer día, y prácticamente vitalicio porque me comprometo a no echarlos nunca. Su trabajo no se medirá por objetivos, simplemente no se medirá.
Vacaciones... pues tendrán un mes entero, más unos 9 días de gracia (por mi cumpleaños por ejemplo) que podrán tomar cuando quieran, más todos los festivos y casi todos los puentes. Además, si quieren les daré los años de excedencia que quieran para que vuelvan cuando les de la gana al mismo puesto y sueldo. Jamás les bajaré el salario; eso no se hace. Y ellos verán como tratan al público, lo dejo en sus manos. Y también tendrán muchas más ventajas laborales que seguiremos negociando cada vez que les dé por amenazarme con huelgas o paros, negociaciones en las que siempre ganarán algo, por supuesto. Para perder no se negocia, todo el mundo lo sabe.

Bueno, pues si soy un contribuyente, si mis impuestos son una inversión y los funcionarios mis empleados y mi país una empresa, este es el panorama que tenemos para afrontar esta crisis.

Me encantaría ver los resultados de una encuesta que preguntase a los no funcionarios de España a cuántos de esos parásitos mandarían a la puta calle.

3 comentarios:

W.W. dijo...

Todo esto es un plan orquestado para que España se vuelva completamente atea: ningún funcionario puede creer en una vida mejor...

Claudia Fernandez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Hijo de la gran puta