jueves, 26 de marzo de 2009

Las mamás, ese enorme fraude


Un buen día, va un incauto y se casa. Sí, esto no es ciencia ficción, puedo jurar que se hace más habitualmente de lo que podríais pensar. Bueno, el caso es que en un altísimo porcentaje, resulta que la mujer con la que se ha casado (sí, a joderse, este post va en plan tradicional; aquí los tíos se casan con las tías), al cabo de un tiempo prudencial, ¡se queda embarazada y tiene un crío!

Bien, pues si, con el crío en la mano, nos retrotraemos (pedazo palabra ¿que no?) al momento de la boda, cuando marido y mujer se prometen amor eterno, absoluto y que cada uno será lo primero para el otro, nos encontramos con que el bebé viene a trastocarlo todo.

Bueno, todo no, sólo todo en lo que a la mujer se refiere. Porque desde el mismo momento en que las mujeres tienen un hijo, éste, por virtud de las leyes evolutivas y de supervivencia de la especie, ¡se convierte en lo primero y más absoluto de sus vidas! ¡casi en lo único!
Tu mujer te ha timado, idiota, ya no eres tú el primer objeto de su amor y sus cuidados. Ella sí sigue siendo el tuyo, pero tú ya no eres correspondido porque una especie de albóndiga llorona ha venido a suplantarte.
Pero además, por si fuera poco, esos 4 kilos de lechal que se han metido en tu vida, resulta que han robado el 70% de la inteligencia y atractivo de tu mujer.

Lo de la inteligencia está fuera de toda duda y no pienso discutirlo ni un minuto: un ser que empieza a pensar, a vivir, a sentir, a proyectar... absolutamente todo en función de otro (el bicho cagón ese), ¡tiene que haberse vuelto retrasado por fuerza!

Lo del atractivo es evidente; la falta de interés, de roce y de trato preferencial hacia el hombre ¿qué otra cosa puede provocar sino un gradual desapego por parte de él hacia su traicionera compañera?

No quiero relacionar nada de esto con las infidelidades, ni mucho menos, pero estoy seguro de que si se hace una encuesta sobre el porcentaje de maridos con hijos infieles y maridos sin hijos infieles, nos llevaríamos más de una sorpresa.

Lo más curioso es que el afán de las madres por vivir las vidas de los que tienen alrededor y no las suyas propias, por meterse en todo, por no dejar en paz a nadie, por acaparar toda forma de vida que las rodea, no se acaba con la infancia del mocoso, sino que perdura hasta la pubertad, aunque el fruto de sus desvelos acabe siempre poniendo a la engreída maternidad en su sitio: Puedo vivir solo, ya sé yo lo que tengo que hacer, no eres imprescindible mamá y, de hecho, empiezo a no necesitarte para nada. ¿A que os suena?

Pero no sirve de nada, y aquí se ve de nuevo la falta de inteligencia y la incapacidad para la reacción y para adaptarse al medio: no lo reconocen, no aceptan que su prole ya no es suya y no las necesita; las mujeres, en cuanto son madres ¡se mueren siendo madres!

Y ¿qué fue del hombre mientras tanto? Pues una de cuatro*:

1 - Vivirá su desgracia resignado, incrédulo y evitará la implicación.
2 - Vivirá con la inocente felicidad de los tontos que no se enteran de nada.
3 - Se adaptará y aprenderá a amar a la prole sólo porque es lo más importante para la mujer que ama (calzonazos).
4 - Se largará con viento fresco, abominando de la enorme estafa de la que fue objeto, y en busca de la libertad y la autonomía perdidas.

Qué tristeza, a lo que nos abocan.


* 5 - La quinta es... que volverá a casa de su madre.

miércoles, 25 de marzo de 2009

¡Quieren enseñarnos a vivir!


Como si no supiéramos. Hablo de esa especie de bípedos que todos conocemos de memoria, todos aquellos que son más listos que nadie, que tienen una causa, filosofía, estilo de vida... que vender. Que te miran escandalizados cada vez que haces cualquier cosa porque ellos sí saben cómo hacerla mucho mejor que tú.

Particularmente este tipo de gente se encuentra en proporciones alarmantes en las minorías, en los grupúsculos de gente raruna que vive o piensa de manera extrema y extraña para el común de los mortales: Todo el planeta está equivocado y ellos pertenecen al selecto grupo de iluminados que atesoran la verdad en sus mentes y sus corazones, hacia la que, invariablemente, quieren atraerte con todas sus fuerzas.

Por ejemplo, respecto a esos que comen especialito (vegetarianos, macrobióticos y demás rumiantes) y que cuando – anécdota prestada de mi compañero de piso – estás en un bar con los amigos tomando una caña y pincho de tortilla, va el colega y te dice: “Pero cómo puedes comer eso, ¿no ves que es una bomba de colesterol e hidratos y tiene aceites loquesea?” Y le responde uno de los amigos: “Mira Toño, cuando hoy a mediodía llegues a casa a comer, habrás pasado una mañana entera reprimiéndote para no comer esto y lo otro, ratos desagradables viéndonos comer a nosotros y habrás discutido con tus amigos por culpa de ello. Nosotros habremos pasado una mañana de puta madre, comiendo cosas que con una caña delante están de muerte, riéndonos despreocupadamente y sólo jodidos cada vez que tú abres la boca. ¡Come tortilla o déjanos en paz!”
Eso de come tortilla o déjanos en paz, en mi humilde opinión, ¿da para letra de un himno, o no?

El caso es que cosas como esta son más que comunes, que la gente no tiene maldita idea de lo que significa el respeto a los demás, lo que supone algo como la individualidad y que los demás tienen todo el derecho del mundo a hacer de su capa un sayo y taponarse las arterias de dos en dos con toneladas del tipo de grasa que les dé la real gana.

Pero eso les da igual, ellos pontifican en todos los campos: que si responsabilidad laboral, que si nutrición, que si sanidad en general, que si política, que si antisistema, que si estética y aspecto, que si religión, que si costumbres, que si...
Sobre todo: se meten en los aspectos más personales de la gente, sin medida, sin pudor alguno, y exhiben sus estúpidas recetas como si no fueran otra cosa que realidades marginales destinadas a la más cruda extinción de los usos sociales en la historia. No pasarían de ser unos pobres idiotas si no fuera porque resulta, que son insoportables.

Hay que hacer como el amigo de la tortilla: cortarlos sin contemplaciones, crudamente, y mandarlos al más refinado de los infiernos que se os puedan ocurrir en ese momento.

martes, 24 de marzo de 2009

Ámsterdam, la ciudad de la marmota


Estuve tres días por allí, y me gustó, pero la verdad es que es la ciudad de la marmota. Me explico:

La ciudad la componen una serie de canales y calles concéntricas, o sea, un urbanismo de anillos semicirculares. De esta forma, hagas el trayecto que hagas, y si no estás muy pendiente de planificarlo al milímetro, sí o sí vas a pasar una y mil veces por los mismos sitios.

Pero además, es que aunque las casas son bonitas, curiosas y es una ciudad bonita para dar vueltas (nunca mejor dicho), todas, absolutamente todas las calles tienen casas que jurarías idénticas: mismo estilo, igual de altas, igual de estrechas, igual de cuidadas, igual de pintadas...
Total, que entre que pasas por los mismos sitios y que los que son distintos son exactamente iguales, vives el día de la marmota continuamente quieras o no.
La única manera de suavizar un poco ese efecto, es cambiar de método de transporte cada día: uno en barco, otro andando, otro en bici... y ya. Pero sólo lo suavizas; yo lo hice y la sensación no me la quité.
Eso sí, la ciudad es acogedora, los días entretenidos y el ambiente, entre tanta bicicleta, vida en la calle y tanto canal, es curioso y apetecible.

Respecto a los canales... están bien, pero después de verlos, es obligado hacerse una pregunta ¿por qué en cuanto hablas de Venecia lo primero que oyes es “pero el agua de los canales es asquerosa”, y cuando nombras Ámsterdam cualquiera te habla de todo menos de lo sucísima que está el agua? Está mucho, pero mucho peor que la de Venecia.
Y no sólo los canales, la ciudad es bastante sucia y muy lejos de lo que se suele decir de las ciudades europeas respecto a las españolas: desde luego, Madrid está mucho más limpia que Ámsterdam.

El tan cacareado Barrio Rojo y a los Coffee Shops... sinceramente, ambas cosas, que son con las que todo el mundo te aburre siempre, son algo despreciable. Lo de las putas en los escaparates, con los grupos de tíos borrachos gritándoles y ellas insinuándose, es de lo más sórdido y estúpido que he visto en mucho tiempo. Y de los Coffee Shops, esperaba algo más digno: son tugurios lamentables, los peores locales de ocio, maltratados por el uso, iluminados de la peor manera y de todo menos acogedores. No es que esperase algo como un café vienés para fumadores de porros, pero coño, es que los fumaderos de opio chinos de hace 100 años les dan mil vueltas. Son como locales de “fumada rápida”. Que un bareto de mala muerte de pueblo con un camarero-camello de cualquier poblacho de la España profunda está a la altura.
Yo no fumo, pero supongo que a los que lo hacen en Ámsterdam, el subidón del porro les tiene que multiplicar por mil el efecto marmota. Y supongo que viceversa también.

Pero en fin, que aunque no tiene nada que impresione de verdad (edificio imponente, avenida que te cagas, museo impresionante, monumento de postal...), nada, la ciudad está en general a la altura de lo que promete (paseos en bici fumado) y merece una visita de fin de semana (y va que chuta).
¿La segunda visita? ... para eso nadie necesitará mi consejo.

viernes, 20 de marzo de 2009

Reduciendo la población


Este es uno de los pocos planes ecologistas que no me desagradan, la verdad. Es seductor eso de que seamos menos y tocar a más. Mola. De hecho, me he pasado casi toda mi vida notando como me sobran cantidades ingentes de gentes (valga la repanocha) en este mundo.

Con lo que no estoy tan de acuerdo, es con la forma en que pretenden hacerlo: con políticas de control de la natalidad totalmente aleatorias. Me parece un atraso y, por pura lógica, un error de bulto.

A ver, ya que estamos, digo yo que deberíamos hacer un mínimo de selección. O un máximo, casi mejor. Es decir: aprovechar para reducir la población y de paso, matar más de un pájaro de un tiro.

- Ejemplo 1: ¿Porqué no montar, de buen rollo, un Cuerpo Especial de Policías Antipajarracos? Un par de agentes que, por ejemplo, en cuanto vean a un imbécil en edad reproductora con la música del móvil en alto paseándose por la calle, le peguen un tiro inmediatamente y llamen a una fábrica de comida para perros para que se lleven el cadáver. O cuando se crucen con una exhibicionista (en edad fértil también) en el transporte público contándole a voz en grito su mierda de vida a la que tiene al lado y a todo el bus por el mismo precio, le echen un lazo de alambre al cuello y la estrangulen mientras la bajan a rastras del autobús. O que cuando alcancen a ver un modernito de esos sacados de un catálogo de “Flojos y desmayados” (también fértil aunque cueste creerlo), lo cojan y lo echen bajo las ruedas del primer vehículo que pase. Sus restos pueden dejarlos ahí, a ver si las ratas limpian por la noche el pavimento.

- Ejemplo 2: ¿Porqué no aprovechar para despoblar, arrasar y recuperar el espacio que ocupan esos barrios chunguísimos que han destrozado el paisaje de las ciudades y los pueblos? Se organiza una redada sorpresa, se cierra la barriada en cuestión, se bombardea con gas inflamable, se le pega fuego a todo y luego se contrata a los habitantes de la barriada de al lado (que no lo saben, pero serán los siguientes) para terminar de demolerlo todo, abrir fosas comunes y replantar un maravilloso bosque. Esto podría llegar a hacerse con ciudades y pueblos enteros indignos de salir en los mapas. Todos conocemos alguna centena.

- Ejemplo 3: Borremos de la historia a todos los habitantes de los países o zonas del planeta que sólo aparecen en la escena internacional para tocar los cojones, para llenar de titulares constantemente y desde hace décadas los periódicos, los telediarios, etc. Ya está bien de aguantarlos, joder. Propuestas: Israel, Palestina y Líbano, Irán e Irak, Timor, Colombia, Haití, Venezuela, Afganistán, Pakistán, Corea del Norte, el Ulster, toda Yugoslavia, el Tibet... seguro que a todo el mundo puede proponer más de una docenita. Pero todo esto sin malos rollos, dentro de la legalidad internacional y en plan solidario con la mayoría de la ONU de acuerdo y aprobando una resolución para borrar del mapa a esos milloncejos de humanos que sobran en este planeta superpoblado. Y a seguir tan ricamente a lo nuestro.

Aquí en España también, sí también, podríamos empezar por los pesados de los vascones y las vasconas, luego por los polacos, pasando por la mitad de los galaicos... y con todos esos cuya relación entre número de habitantes y cantidad de titulares de periódicos contando broncas está claramente desproporcionada. Coñazo de tíos, joder.

Eso sí, todo por la ecología y por la conservación del hábitat de los insectos de esas zonas, por ejemplo.

martes, 17 de marzo de 2009

La Tierra es plana


Coño, que la veo todos los días, que estoy harto de verla, ¡que no es curva! Pero ¿alguien la ha visto curva alguna vez? Empiezo a pensar que todo lo que sea asumir en el día a día realidades no percibidas es una auténtica estupidez.

Cómo que el tiempo es curvo, que el universo se expande o se contrae, que el cielo no es azul durante el día, que el alma existe, que las mareas dependen de la luna, que las ballenas azules existen, que en el aire hay humedad, que existen los átomos, virus y bacterias, que si los rayos ultravioletas, que los códigos binarios, la psicología, los fantasmas, el centro de la tierra, el agujero de ozono, los meridianos y paralelos, los esquimales, la economía, los agravios, las matemáticas, la gravedad...

¡A la mierda con todo, coño! A ver si ponemos todos los pies en la tierra de una maldita vez.

Pesados...

jueves, 12 de marzo de 2009

La mujer; esa sofisticada maquinaria


Complejas maquinarias de socialización y psicomanipulación. Eso es lo que son. Y no es culpa de ellas, ni siquiera voy a decir que sea algo malo. Es que son como son y punto.
Y son unos cuantos factores los que lo explican: en primer lugar, pasaron 20.000 años cuidando del poblado y la cueva, y articulando la vida social de la tribu mientras los chavales andábamos de mata en mata tras caza mayor y menor. Y 20.000 años son muchos años de aprendizaje y de selección genética de las más capaces en ese entorno.
Pero sin crisparse, que todo esto se puede confirmar con toda su dureza siendo sólo un poco observador y sincerándose con nosotros mismos sobre si esto es así o no:
Los chicos empiezan a jugar a “cosas” casi al nacer. Las niñas, en cambio, juegan a “personas”. En el colegio, a los 12 años más o menos, las niñas abandonan la comba y la goma para dedicarse, durante el resto de los recreos de su vida escolar, a hablar. Sólo a hablar. A hablar continuamente. Y no de política, deportes, actualidad... hablan de personas, de ellas mismas, de sus conocidos, de relaciones personales... Los chicos, casi no dejamos de jugar y de hacer deporte hasta la universidad. Y cuando vamos cambiando (nunca los abandonamos) los juegos por las conversaciones, éstas suelen abarcar todas las temáticas de las secciones de un periódico, y no sólo Gente y Sociedad.
Total, que cuando un buen día nos da por emparejarnos, los chicos no resultamos más que unos pobres niñatos inocentes en manos de una perfecta, fría, engrasada y selectiva máquina de manipular. Pan comido para ellas: ¡nos llevan ya 3 licenciaturas de adelanto en Relaciones Personales!
Por eso, todo lo que se refiere a la vida en pareja, a dialéctica, a sentimientos, a intuiciones... es su territorio, sus dominios, su ámbito natural y su irrenunciable fin.
Hay excepciones, pero paso de hablar de ellas, que quede claro. Paso mucho. Yo sólo generalizo. Y sí, es un hecho que todo esto sigue vigente.
Sigo. Así, cuando un hombre cree que pide libremente casarse, lo que sucede es que una mujer quiere que le pida matrimonio; cuando un hombre cree que decide dónde vivir, es que una mujer quiere que se lo crea; cuando un hombre cree que su matrimonio es como él quiere, es que una mujer ha decidido qué es lo que él quiere y lo que no... Cuando un hombre cree que manda en su casa es que es, definitivamente, idiota: Las casas son de ellas. Todas. Siempre.
Y la boda es el primer acto. El que deja las cosas claritas para siempre, el que te pone un grillete extraño llamado anillo, que jamás has llevado. Ella sólo lo suma a la colección que de siempre lleva en sus dedos. ¿Es que no está claro?
Pero no pasa nada, las cosas son así. Son ellas las que dedican tiempo, esfuerzo e interés al hogar (horrible concepto, seguro que de autoría femenina). A nosotros nos trae sin cuidado un color de pared que otro (¡ni los distinguimos!), una alfombra u otra, estos baldosines o los de más allá... Está bien repartido: el más interesado se lleva el gato al agua y punto. Esa es la gran hipoteca, la verdadera, la inevitable. Hay que asumirlo y ya está. Es así desde siempre, en todo el mundo, en todas las culturas.
Saber que no hay opción, que oponerse es ganarse disgustos y no conseguir nunca nada, que la evolución ha tejido un camino que nos excluye de la madriguera y nos arroja al exterior: amigos, bares, trabajo, deporte... simplifica mucho las cosas y no está tan mal después de todo ¿no? De hecho, por lo que se ve por ahí, a los hombres parece que nos compensa.
O es que somos idiotas, que todo puede ser.

viernes, 6 de marzo de 2009

Texto ilegal pa firma de e-mail


Por una vez, pero que seguro servirá de precedente, voy a ponerme como ejemplo. Animado por el éxito del texto legal de mi firma de e-mail de empresa (ayer mi amiga Marta le dio el último empujón), lo comparto con todos por si alguien más quiere posicionarse legalmente a favor del libre intercambio de información en la red. Y de paso, mandar un poquito a la mierda a todos los meapilas que creen que en su empresa hay algún secreto digno de ser guardado:

Aviso a navegantes:
Este mensaje, su contenido y cualquier fichero transmitido con él está dirigido a todo aquel que lo reciba y no es confidencial aunque pueda parecerlo. Por ello, se informa a quien lo reciba por error o tenga conocimiento del mismo sin ser su destinatario, que queda autorizado a usar la información en él contenida como le venga en gana, por lo que en tal caso le rogamos que no nos lo comunique por ninguna vía, no sea pesado, así como que puede usted reproducir el mensaje cuanto quiera mediante cualquier medio o remitirlo o entregarlo a otra persona o al planeta entero si quiere, procediendo a su difusión cuando le de la gana. Fulanito (nombre del usuario) no se reserva acción legal alguna, aunque le corresponda, contra ningún tercero que acceda de forma ilegítima al contenido de cualquier mensaje externo procedente de la misma parte contratante de la primera parte.
Para información y consultas, pregúntenle a su confesor y déjenme en paz, coño.

martes, 3 de marzo de 2009

Estúpida ortografía castellana...


Hay una colección de normas de ortografía en el español absolutamente estúpidas y que deberían ser eliminadas por el bien del idioma.

A mi modo de ver, la cosa se resume en una máxima que se cae por sí sola de puro lógica: el lenguaje escrito está para plasmar el oral. Punto pelota.
Más que nada, porque nació para eso, porque el oral es anterior, y porque las letras y sílabas representan fonemas.
Así que, ¿qué diablos pintan las letras mudas, los sonidos repetidos con distintas letras, etc?

Para ir al grano:

- B / V: Sobra una de las dos en el noventa por ciento de los casos. Que todo se escriba con B y sólo las palabras iguales que tienen dos significados totalmente diferentes se escriban distinto. Por ejemplo: vaca y baca.

- G / J: ¿Por qué se usan así de mal? Mira qué sencillo, la G para todos los sonidos suaves (gato, agua...) y la J para todos los fuertes (jamón, juerga). Así, además nos cargamos la estúpida U muda que acompaña a la G en palabras como guepardo.

- R / RR: ¿Por qué todos los sonidos suaves no son con R y todos los fuertes con RR? Y abandonamos estupideces sin sentido como a principio de palabra jamás RR.

- C / Q / K / Z: Estas ya son de traca. Ya puestos, ¿porqué no inventamos más variables aún?. Ejemplo de solución: Todos los sonidos fuertes con Q, por supuesto sin la estúpida U en medio. Y todos los sonidos suaves con Z.

- H: Ni una más. Ninguna intercalada, ninguna de inicio de palabra... sólo se quedaría con la C para hacer el sonido CH (chaqueta).

- Y / LL: Fuera una de las dos ya mismo. Por pura economía, me cargaría la LL y dejaría un solo grafismo para un solo sonido: La Y.

- Y / I: En castellano antiguo sólo existía la I latina como conjunción. A la mierda también con la Y como enlace, no tiene sentido que no siga siendo I latina.

¿No sería mucho más fácil, sencillo y práctico para todos? Y sobre todo ¡¿es que no sería todo mucho más lógico?! A ver si un día la RAE se levanta con buen pie y se le ocurre cómo usar mejor las letras.

Por cierto, todo esto no sólo lo digo yo; lo dijeron y lo mantuvieron en su día dos premios Nóbel del idioma castellano: Juan Ramón Jiménez y, más recientemente, Gabriel García Márquez.

jueves, 26 de febrero de 2009

La modestia es el primer paso en la autoestima


¿Sí? ¡Los cojones! Ahí van 4 ejemplos de una civilización, la Asiria, que además de llevar casi a la perfección todo tipo de técnicas expeditivas en la conquista, sometimiento y batida de pueblos circundantes, hace ya 3.000 años alcanzaron un nivel realmente excelso en la más refinada autoestima:

“Entonces, por orden de los grandes dioses, se decretaron mi soberanía y dominio y me eligieron para saquear las posesiones de los países. Yo soy rey, yo soy señor, yo soy potente, yo soy importante, yo soy loable, yo soy magnífico, yo soy fuerte, yo soy poderoso, yo soy fiero, yo soy terriblemente brillante, yo soy un héroe, yo soy un león, yo soy un guerrero viril, yo soy el más capaz, yo soy rugiente, yo soy eminente. Yo soy Adadnarari, rey fuerte, rey de Asiria, rey de las cuatro regiones, quien vence a sus enemigos, el rey hábil en la batalla, quien aplasta a las ciudades, quien arrasa las montañas de los países, el guerrero viril, quien envuelve a los que se le oponen, quien se enfurece contra el malvado y el astuto, yo arraso como el dios del fuego, yo devasto como el diluvio, no tengo rival que me supere.” - Adadnarari II, Rey de Asiria, 911 - 891 a.C.

Yo soy rey, yo soy dueño, yo soy augusto, yo soy todopoderoso, yo soy juez, yo soy príncipe, yo soy héroe, yo soy vencedor, yo soy poderoso, yo soy varonil, yo soy Asurnasirpal” – Ashur-nasir-pal II, Rey de Asiria, 883 - 859 a. C.

Con picos de metal excavé mi camino por terribles montañas; subí a todas las altas cimas; atravesé todas las cordilleras; navegué por todos los mares tres veces; sometí a Dilmun y subí a la gran muralla del cielo y la tierra [...] El rey que surja después de mi, ¡que reine los años que yo!, ¡que gobierne a los cabezas negras!, ¡que excave su camino a través de difíciles montañas con picos metálicos!, ¡que suba a las altas cimas!, ¡que atraviese todas las cordilleras!, ¡que navegue por todos los mares tres veces!, ¡que someta a Dilmun! y ¡que suba al gran muro del cielo y la tierra!.” - Sargón II, Rey de Asiria, 722 - 705 a.C.

“Marduk, el maestro de los dioses, me regaló una mente abierta y un amplio pensamiento; Nabu, el escriba del mundo, me ofrendó con la posesión de su sabiduría; Ninurta y Nergal me otorgaron un cuerpo fuerte, vigoroso y de poder inigualable. Adquirí el saber del maestro Adapa: el tesoro oculto del conocimiento de los escribas y los signos del cielo y de la tierra. Fui atrevido y aplicado en el consejo de los artesanos. Observé y estudié los cielos con los maestros sabios de la adivinación por el aceite. Solucioné las complicadas divisiones y multiplicaciones que eran confusas. Leí la escritura artificial de los sumerios y el oscuro acadio, de difícil dominio, gozando de la lectura de las piedras anteriores al diluvio, enfadándome tontamente, desconcertado ante la magnífica escritura. Esto es lo que hice en mi vida: montaba en caballo y cabalgaba alegre cuando iba de caza; cogía el arco y disparaba las flechas, signo de mi valor; lanzaba pesadas picas cual jabalinas; sujetando las riendas como un conductor, hacía girar las ruedas; aprendí a manejar los escudos pesados y ligeros como un soldado con armadura. Quise ser el más grande de todos los artesanos. Al mismo tiempo aprendí el protocolo real, andando como un rey; marchaba delante de mi padre, el rey, dando órdenes a los nobles; no se nombraba ningún gobernador sin mí; no se colocaba ningún oficial en mi ausencia.” - Asurbanipal, Rey de Asiria, 669 - 627 a.C.

Una pena que nunca vayamos a poner alguna estela del estilo por nuestras ciudades y arruinar así a Coelho y demás autoayuderos. Recordad: todo está en los clásicos.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Los baños y las tías


El otro día se me reveló el gran enigma. Ese tan traído y tan manido, tan tedioso, incluso, a fuerza de común: ¿Qué pasa con las chicas y los baños de los bares?
Vi la luz. Esperando ante la puerta de un baño se alinearon los planetas, se combinaron los indicios y refulgió la verdad (todo en 2 minutos, los chicos nunca esperamos más para entrar).
Noté como las chicas siempre llevan un bolso cuyo contenido no acabamos nunca de conocer. Me di cuenta de que suelen ir en grupo al baño. Caí en que ellas tardan mucho en el mismo, vayan a hacer lo que vayan a hacer en él.. Y, por último, en que es una realidad que sus baños están mucho más limpios que los nuestros.
Bien, si juntamos todo eso ¿cuál es la deducción lógica?
Muy sencillo: ¡Se dedican a fregar los baños antes de usarlos!
Tal cual. Son así. No lo pueden evitar. Las muy repipis llevan en esos bolsos enormes siempre una botellita de Mister Proper o similar, unos guantes de plástico y un estropajo. Entran en el baño en grupo para ayudarse mutuamente, porque entre amigas hay confianza como para que les valga sólo una fregada y así amortizan el esfuerzo. Pero esa familiaridad no existe con el resto de las tías del mundo, por eso, cada nuevo grupito de chicas que entra, saca sus guantes, sus botellitas de limpiador y sus estropajos, y emplea media hora en dejar todo el baño impoluto. Luego hacen lo que tienen que hacer, y salen la mar de tranquilas y contentas con ellas mismas. Y el siguiente grupo está ya esperando impaciente (unos 10 minutos les lleva todo eso) para su fregada correspondiente.
Es que lo llevan en la sangre...

martes, 17 de febrero de 2009

Las posesiones de todo un Señor Padre


Hay una cosa para la que sí son útiles los hijos: como piedra de toque para saber si sus padres son seres humanos dignos de admiración, emulación y respeto, o simples personajillos a los que quieren sólo porque les han dado la vida.
Bueno, pues centrándonos en los hijos varones... ¿qué respeto puede inspirar un padre cuyo armario más personal es el del baño y en él un chaval en plena pubertad sólo encuentra 3 tipos de cremas faciales, 5 ó 6 colonias, un gel exfoliante, champú para cabello suave y sedoso, loción crecepelo...?

Exacto: Ninguno.

Así que voy a hacer un favor, un enorme favor, a todos esos perdidos cuyos hijos están esperando llegar a los 15 años para empezar a despreciarlos y pasar de ellos como del agua un sábado noche.

Veréis, hay una serie de cosas que un hombre tiene que haber reunido a lo largo de la vida por el mero hecho de tenerlas, las haya usado o no, sepa usarlas o no; el caso es tenerlas todas metidas en un gran baúl, o en un enorme armario, o simplemente en un desván y siempre bajo llave. Ya se encargará el adolescente en cuestión en abrirlo tarde o temprano y registrarlo todo. Y el número de estas cosas que encuentre será directamente proporcional al éxito de su padre como modelo a seguir, independientemente de como sea, de la vida que lleve actualmente o de la que haya llevado.

Porque así se cimenta el respeto de un hijo a un padre, poseyendo todo esto:

Una bola de bolos, un bate de baseball con guante y pelota; balones de fútbol, rugby y fútbol americano, y cuatro o cinco trofeos viejos sin placa; stick de hockey sobre hielo; botas de fútbol con tacos de aluminio, espinilleras, casco de fútbol americano o de portero de hockey hielo, un piolet de alpinismo y guantes de boxeo; caña de pescar de mar (de mar, el matiz es importante), fusil de pesca submarina y una hélice de lancha; escopeta de cartuchos (con caja de cartuchos), cuchillo de supervivencia, navaja grande (prohibidas las mariconadas suizas de usos estúpidos), machete, hacha y un par de herramientas grandes y extrañas; una cadena gorda con candado grande (sin llaves) y grillete; bolsa de canicas usadas (entre ellas algunas grandes, otras de hueso y alguna metálica), par de peones con clavo (uno roto); cualquier gorra militar y botas militares; espada, sable o katana, un arco con flechas y cualquier arma exótica, primitiva y básica (tomahawk, cerbatana, maza, lanza, honda...); una motosierra, casco de obrero, un pico y maza; una calavera humana o de vacuno, un trofeo de caza (mayor, por supuesto) o una piel de tigre o de oso (¿blanco? ¡pues claro!), un cepo de cazar lobos, un collar de mastín con clavos, un látigo de domador, plumas de águilas y buitres y dientes sueltos de animales variados (terrestres y marinos); un taco de billar con estuche, una diana (real, no electrónica) con dardos de verdad, tapete de cartas, fichas de juego, dados de poker y unas cuantas monedas y billetes extranjeros y variados; un par de cajas de puros con alguno olvidado y vitolas prestigiosas y un cortapuros, mecheros a granel, un par de botellas a medias de bourbon americano y vodka ruso de marcas muy raras, un sifón, uno o dos cuadros/fotos de una mujer desconocida (alguna desnuda), un par de ligas distintas, una caja de lata llena de cartas de mujer (en idiomas variaditos, por favor), un bastón (mejor si es de estoque también) o dos, un smoking o frack antiguos (con chistera, la bomba), capa española, reloj de bolsillo con cadena, pasaporte extranjero sin foto ni datos y con hojas arrancadas, juego de ganzúas y un par de libros malditos (Sade, Miller, Nietzsche...); una lata de gasolina y una caja con cosas varias de taller y motor a boleo (rodamientos, carburador, bujías...); guitarra eléctrica o baquetas de batería y corneta o trompeta, camiseta heavy vieja negra y sin mangas; casco de moto, sombrero vaquero original, una máscara de gas y casco de piloto de combate; chupa de cuero, botas camperas, un cinturón de hebilla enorme y de piel de cualquier reptil de más de 3 metros, una muleta de torero, un hierro de marcar ganado y 10 metros de cuerda de cáñamo engrasada y con el nudo de horca hecho...

¡Y la puerta cerrada con alambre de espino!

Así que este es el consejo: Invierte en todo ello porque el día que un hijo tuyo lo encuentre dejarás de ser un simple papaito para empezar a ser un Señor Padre. Tú verás.


PD: Se aceptan más sugerencias, a ver si lo habéis pillado.

miércoles, 11 de febrero de 2009

¡Cárgate amigos!


Y conocidos. Te sobran. Te lo digo aún sin conocerte, esta regla no falla. Todo el mundo tiene un cierto número de amigos y conocidos que debería cargarse por completo. Y me explico.
Un amigo requiere tiempo, dedicación, comprensión, paciencia, disponibilidad, sacrificio, etc. Si no fuese así, la amistad no tendría valor alguno. Evidentemente, tú también esperas de ellos tiempo, dedicación, comprensión, paciencia, disponibilidad, sacrificio, etc. Obvio lo bueno (alegrías, planes, diversión, etc.) porque se da por hecho que la amistad nace en esas circunstancias y lo habrá por descontado. Hasta ahí todo muy bonito ¿no?
Vale, la pregunta es ¿y si la relación no es proporcional? Y no me refiero a un buen amigo que pasa por una mala racha, una temporada rara o una crisis temporal, todos podemos pasar por ello. Me refiero a aquel que exige más atención de lo normal, al que hay que pedir perdón cada dos por tres, al que se enfada más de lo debido, aquel ante quien tienes que sujetarte la lengua por su susceptibilidad, etc. Todos tenemos o hemos tenido algún amigo así, y las actitudes que se toleran, se están fomentando. ¡Pues deshazte de él! Hazte ese favor.
Mira, las personas, sólo por el mero hecho de serlo, están totalmente sobrevaloradas hoy en día (la maldita telerrealidad tiene mucho que ver en ello). Cualquiera de nosotros sabe que hay personas que no nos aportan nada en absoluto, que son parásitos sociales, vampiros emocionales que jamás han significado nada importante, relevante y que merezca la pena en nuestras vidas. Y sin embargo, se empeñan en estar presentes en ellas continuamente.
Esas personas no te merecen la pena. Nada. Dudo que merezcan la pena a nadie, pero ese será su problema. Que no te tiemble el pulso al tener una bronca definitiva con ellos y cortar por lo sano. Lo contrario sería como si te encariñaras y te acabara dando pena abandonar una mantis religiosa. Guarda tus buenos sentimientos, tu respeto, tu tiempo (¡cuida tu tiempo!), tu dedicación y tu amistad para quienes los merezcan. La gente sólo se merece lo que se gana, y todo eso que ofreces, vale mucho. Tú verás en quien lo empleas.
De hecho, llamar amigo a uno de esos que te sobran, es rebajar a los buenos amigos de verdad. Como para que se ofendan incluso. Y esta vez, justificadamente. ¿No recuerdas ese dicho que dice que “con amigos así no necesitas enemigos”? Pues que no te pase.
Y estate alerta para no hacer nuevos amigos con esas características, sé cauto a la hora de dar tu confianza, mantén la distancia con ellos, no te dejes alcanzar por sus tentáculos. Ser amigo de amigos tuyos no tiene porqué ser garantía de nada bueno, recuérdalo.
Líbrate de esas personas como sea, se alimentan sorbiendo tu tiempo, tu energía y tu paciencia, y robándosela a quienes la merecen de verdad. Si les dejas, cuando te llegue la muerte tu vida será una cáscara vacía. Y tú no quieres eso ¿no?
¡Pues toma decisiones!

jueves, 5 de febrero de 2009

Nos la están colando...


Todos (partidos políticos, periodistas, economistas...), nos tratan como a tontos y lo estamos siendo. No sé tanto de economía como para plantarle cara a la retahíla de idioteces que sueltan todos los días por la boca, ni para elaborar una teoría propia más o menos sostenible, pero sí tengo la capacidad moral de afirmar que dicen estupideces una detrás de otra después de haberse demostrado que todos, todos, han hecho así de mal su trabajo durante años. Años. AÑOS, que se dice pronto. Es más que una equivocación ¿no?
Así que primero voy a hacer constar incoherencias como castillos que estoy viendo:
- La salida de la crisis dicen que pasa por revitalizar el consumo (compras, ventas, créditos...) y el gobierno, la oposición y todos los demás quieren impulsarlo como sea.
- Mientras, los ministerios sacan campañas publicitarias incitando al ahorro y ayudan a las asociaciones de consumidores que dicen que no compremos a lo loco y que no gastemos alegremente el dinero.
- El gobierno (leer siempre políticos en general, todo están de acuerdo) da dinero a los bancos para que (dicen) acabe llegando a los ciudadanos.
- Los ciudadanos no gastan en pequeñas cosas porque están ahorrando las nóminas, y no gastan en las grandes porque los bancos no les dejan dinero.
- Y todos, TODOS, no paran de decir que tenemos el mejor sistema financiero y bancario de todo el occidente universal...

Bueno, pues con esa autoridad mía de la que hablaba antes, la que me da el saber que ellos, con toda seguridad, no tienen maldita idea de lo que hablan, suelto mi teoría, tan infundada como las de ellos, pero más coherente:
El agujero en el que se han metido los malditos bancos de chiste que tenemos en este país de pandereta es increíble de grande, el mayor de todo occidente. Y es doble: el financiero internacional, y el inmobiliario español. Es decir, que ahora mismo, no tienen un maldito euro: porque no lo consiguen fuera y porque en España, esa panda de indocumentados, ¡llevaban décadas financiando, invirtiendo y comprando inmobiliarias, pisos, etc! O sea, que la mayor inmobiliaria del país, se llama “Sistema Financiero Español”.
Y ¿de quién habíamos dicho que era la crisis? Creo que de bancos e inmobiliarias. O sea que ¿quién se va a comer todos los pisos sin vender del país? Los bancos, claro. Y las cajas, no nos olvidemos de las cajas, que, a todo esto, ahora que lo pienso: ¡las manejan los políticos!
Para salir de la crisis es cierto que el consumo es el arma. Es lo único cierto que dicen, pero mientras potencian lo contrario: el ahorro. ¿Por qué?
Pues, deduzco que es muy sencillo: ¿Cuál es el problema de los bancos? La falta de liquidez (dinero). Así que el gobierno se lo da de dos maneras: los forra de pasta con nuestros impuestos gracias a esos planes salvadores, e ¡intenta que no gastemos nuestras nóminas! Así se quedan en depósito y llenamos a los bancos de dinero líquido en lugar de gastárnoslo. Lo que quieren es acumularlo y tapar su agujero, porque ¿desde cuando tener el dinero quieto crea riqueza? ¿es que no es lo mismo meterlo en el banco que debajo del colchón?
Y como están consiguiendo que no gastemos, el tejido productivo, industrial y empresarial de este país, se queda sin clientes, sin ventas, se arruina, tiene que cerrar, echar a empleados, estos se quedan sin nóminas y nos vamos todos al hoyo.
En resumen: la crisis financiera es de los bancos, por tanto ellos son culpables. Y la otra es de las inmobiliarias, las inmobiliarias son los bancos, así que los bancos vuelven a ser culpables. ¡El sistema bancario español es el peor del planeta!
Y tanto los planes salvadores del gobierno, como el ahorro de las familias lo están empleando sólo en ¡cubrir la ruina de su infame gestión de décadas!

Solución que se me ocurre: gastar todo lo que podamos, y lo que no queramos gastar cambiarlo a un banco extranjero. Así los bancos que peor lo han hecho, se comerán los pisos, quebrarán, se irán todos a la mierda, los pisos bajarán y el sistema se saneará solo. Y sobre todo: nos habremos librado de esa panda de ineptos que manejaban nuestro dinero.
¿Y qué pasa si quiebran los bancos españoles? Que no nos asusten; no pasa NADA. El crédito correrá gracias a los bancos extranjeros y ya está.
¿Y cómo se sabe qué banco extranjero es fiable y cual no? No lo sé, no soy experto, en eso precisamente deberíamos estar empleando nuestros esfuerzos.
Pero claro, que me digan el político, medio de comunicación o gurú financiero español con cojones para proponer la ruina de quien les está financiando día tras día. En lugar de eso, pretenden hacernos creer que “tenemos el mejor sistema financiero de occidente” y mentirnos como a idiotas.
Dicen que lo hacen por los demás y sólo están salvando a los bancos, sólo se están salvando ellos y a costa de todos los demás.
Porque también tenemos los peores políticos de occidente y los peores medios de comunicación de occidente.
Los ahorcaba a todos sin pensarlo un segundo, lo juro.

PD: Y en mi opinión, ahora mismo cualquier banquero es sospechoso de ladrón e incompetente hasta que no demuestre lo contrario. Y no va a poder demostrarlo, ninguno.

martes, 3 de febrero de 2009

De lo malos que somos...


Y de lo buenos que éramos:

La princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.

El jardín puebla el triunfo de los pavos reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y vestido de rojo piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.

¿Piensa, acaso, en el príncipe de Golconda o de China,
o en el que ha detenido su carroza argentina
para ver de sus ojos la dulzura de luz?
¿O en el rey de las islas de las rosas fragantes,
o en el que es soberano de los claros diamantes,
o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?

¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar;
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de mayo
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.

Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,
ni los cisnes unánimes en el lago de azur.
Y están tristes las flores por la flor de la corte,
los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,
de Occidente las dalias y las rosas del Sur.

¡Pobrecita princesa de los ojos azules!
Está presa en sus oros, está presa en sus tules,
en la jaula de mármol del palacio real;
el palacio soberbio que vigilan los guardas,
que custodian cien negros con sus cien alabardas,
un lebrel que no duerme y un dragón colosal.

¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!
(La princesa está triste, la princesa está pálida)
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!
¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe,
—la princesa está pálida, la princesa está triste—,
más brillante que el alba, más hermoso que abril!

—«Calla, calla, princesa —dice el hada madrina—;
en caballo, con alas, hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con un beso de amor».


Rubén Darío.

Con dos cojones. Qué envidia...

jueves, 22 de enero de 2009

Un campeón


El coche de la imagen, pertenece a una de esas personas que viven por encima de todo el mundo. Seguramente sin haber hecho nada especial para disfrutar de ese estatus, más allá de ponerse a disfrutarlo sin más (lo que ya dice muchísimo de su inteligencia social). Como decía un profesor mío de la facultad, “las libertades no se piden, se toman”, y este fulano extiende el principio hasta... el coche por de pronto.

Bueno, el caso es que ese enorme carro, un brutal Audi Q7, rojo, repleto de cromados y llamativo como él solo, es un habitual de las aceras de la zona Retiro-Narváez, pero no un uno cualquiera. Al coche en cuestión, sin buscarlo, lo habré visto durante estos meses, así a bote pronto, unas 30 veces. Y de esas 30 veces, nunca, jamás, ni por asomo, lo he visto bien aparcado. Pero no sólo yo, porque tras comentar el caso con 3 amigos que viven también por la zona, todos se han fijado y ninguno lo ha visto nunca bien aparcado.

Desde en medio del “Giro Bus” donde lo fotografié de madrugada hace dos noches (esa que pueden ustedes ver), hasta sobre línea amarilla, en parada de taxis, montado sobre las esquinas de los cruces, en los pasos de cebra, en doble fila... el catálogo de situaciones es inimaginable. Es posible que haya inventado nuevas formas de aparcar ilegalmente el tío crack.

Una vez, nos paramos un amigo y yo y nos quedamos perplejos: el coche estaba aparcado en línea verde, dentro de la fila... ¡estaba bien! Hasta que caímos en que ¡estaba en dirección contraria! Y ya fijándonos bien, sin ticket de la hora, por supuesto (eran las 13:30 de un sábado). Casi nos engaña.

El tío llega todos los días a una zona complicada de aparcar, a las nueve y pico, cuando todo el mundo tiene que emplear más de media hora para encontrar hueco (con el bicho ese puede irse a dos horas, tranquilamente), y lo tira en donde se le ocurre. Ya está.

Será que el coche no es grande, será que no es llamativo, será que no se ve, será que el tío se esconde... porque el caso es que ¡jamás le hemos visto puesta una maldita multa!
Digo yo, ¿tanto coche para no tener plaza de garaje? ¿es el dueño de la empresa controladora de la Hora? ¿es el amo del mundo? ¿es primo de Obama...?

Por de pronto, es un campeón. Con todas las letras, con acento y todo. Esta postal en realidad es envidia pura y dura.


PD: Actualización de enero de 2011 - Después de todo este tiempo, sigo sin haberlo visto bien aparcado, pero sí he visto al propietario: Un sábado a las 12 de la mañana estaba arrancándolo de encima de un paso de cebra, pasó un coche de agentes de movilidad, le llamaron la atención y ¡los mandó a tomar por culo! El puto Sheriff.