jueves, 12 de marzo de 2009

La mujer; esa sofisticada maquinaria


Complejas maquinarias de socialización y psicomanipulación. Eso es lo que son. Y no es culpa de ellas, ni siquiera voy a decir que sea algo malo. Es que son como son y punto.
Y son unos cuantos factores los que lo explican: en primer lugar, pasaron 20.000 años cuidando del poblado y la cueva, y articulando la vida social de la tribu mientras los chavales andábamos de mata en mata tras caza mayor y menor. Y 20.000 años son muchos años de aprendizaje y de selección genética de las más capaces en ese entorno.
Pero sin crisparse, que todo esto se puede confirmar con toda su dureza siendo sólo un poco observador y sincerándose con nosotros mismos sobre si esto es así o no:
Los chicos empiezan a jugar a “cosas” casi al nacer. Las niñas, en cambio, juegan a “personas”. En el colegio, a los 12 años más o menos, las niñas abandonan la comba y la goma para dedicarse, durante el resto de los recreos de su vida escolar, a hablar. Sólo a hablar. A hablar continuamente. Y no de política, deportes, actualidad... hablan de personas, de ellas mismas, de sus conocidos, de relaciones personales... Los chicos, casi no dejamos de jugar y de hacer deporte hasta la universidad. Y cuando vamos cambiando (nunca los abandonamos) los juegos por las conversaciones, éstas suelen abarcar todas las temáticas de las secciones de un periódico, y no sólo Gente y Sociedad.
Total, que cuando un buen día nos da por emparejarnos, los chicos no resultamos más que unos pobres niñatos inocentes en manos de una perfecta, fría, engrasada y selectiva máquina de manipular. Pan comido para ellas: ¡nos llevan ya 3 licenciaturas de adelanto en Relaciones Personales!
Por eso, todo lo que se refiere a la vida en pareja, a dialéctica, a sentimientos, a intuiciones... es su territorio, sus dominios, su ámbito natural y su irrenunciable fin.
Hay excepciones, pero paso de hablar de ellas, que quede claro. Paso mucho. Yo sólo generalizo. Y sí, es un hecho que todo esto sigue vigente.
Sigo. Así, cuando un hombre cree que pide libremente casarse, lo que sucede es que una mujer quiere que le pida matrimonio; cuando un hombre cree que decide dónde vivir, es que una mujer quiere que se lo crea; cuando un hombre cree que su matrimonio es como él quiere, es que una mujer ha decidido qué es lo que él quiere y lo que no... Cuando un hombre cree que manda en su casa es que es, definitivamente, idiota: Las casas son de ellas. Todas. Siempre.
Y la boda es el primer acto. El que deja las cosas claritas para siempre, el que te pone un grillete extraño llamado anillo, que jamás has llevado. Ella sólo lo suma a la colección que de siempre lleva en sus dedos. ¿Es que no está claro?
Pero no pasa nada, las cosas son así. Son ellas las que dedican tiempo, esfuerzo e interés al hogar (horrible concepto, seguro que de autoría femenina). A nosotros nos trae sin cuidado un color de pared que otro (¡ni los distinguimos!), una alfombra u otra, estos baldosines o los de más allá... Está bien repartido: el más interesado se lleva el gato al agua y punto. Esa es la gran hipoteca, la verdadera, la inevitable. Hay que asumirlo y ya está. Es así desde siempre, en todo el mundo, en todas las culturas.
Saber que no hay opción, que oponerse es ganarse disgustos y no conseguir nunca nada, que la evolución ha tejido un camino que nos excluye de la madriguera y nos arroja al exterior: amigos, bares, trabajo, deporte... simplifica mucho las cosas y no está tan mal después de todo ¿no? De hecho, por lo que se ve por ahí, a los hombres parece que nos compensa.
O es que somos idiotas, que todo puede ser.

5 comentarios:

ana dijo...

la verdad es que yo pensaba que estas cosas estaban cambiando, pero puede ser que fuese una ilusión creada por el entorno en el que me movía
últimamente, cada vez con más frecuencia y cada vez con más horror, asisto a este espectáculo que describes
me parece patético pero, hay que joderse, es así
por ejemplo, hace unos años me cabreaba cuando alguien decía que las tías conducen peor. ahora no me cabreo, he comprobado que es verdad, en general conducen como el culo, aunque las excepciones sean cada vez más, siguen siendo excepciones
otra cosa, por supuesto, son las causas
si sólo se cogen el coche para llevar al niño al colegio, por las cuatro calles de siempre, ya me diréis. en cuanto van en pareja la mayoría ceden gustosamente el volante
eso es así. pero, de nuevo, otra cosa son las causas...
de nada sirve aleccionar en igualdad si luego el comportamiento de sus adultos de referencia es sexista. así nos va

Paz dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Icegarey dijo...

Compensa... claro que os compensa!!!.

De verdad... no podríais vivir sin nosotras y... nosotras sin vosotros...
Nos necesitamos y necesitamos cuidarnos mutuamente.

Vosotros nos enseñáis a conducir y nosotras a conjuntar vuestra ropa... (estoy generalizando).

Detrás de años de evolución... seguimos juntos. Y... no sé como... seguimos odiándonos y queriéndonos... que se le va a hacer!!!.

"En el colegio, a los 12 años más o menos, las niñas abandonan la comba y la goma para dedicarse, durante el resto de los recreos de su vida escolar, a hablar. Sólo a hablar. A hablar continuamente. Y no de política, deportes, actualidad... hablan de personas, de ellas mismas, de sus conocidos, de relaciones personales..."

Gran observación!!!.
Hablamos, analizamos, debatimos, observamos y la mayoría de las veces os criticamos antes de gritar a los cuatro vientos que... os queremos!.

Somos distintos, máquinas que funcionan de diferente manera, pero que juntos... algunas veces... funcionamos a la perfección.

Es cuestión de encontrar... alguién que encaje!!!.

Winnie0 dijo...

El mundo sigue evoucionando...con sus hombres y sus mujeres dentro...unas van un poquito más adelantadas, para qué negarlo. Ah me sumo a lo de las mujeres al volante que dice Ana. No sabes cómo me jode que me hagan una pirula...girarme y ver que es una tia. Me dá un coraje!!!!
Besos.

traviesus maximus dijo...

en relacioón al comentario que conducen como el culo, yo creo que no simplemente cndcen mal por su tozudez. ahí cabe y va a caber ...y respecto al artículo pues sí algo de razón tiene. un amigo me contaba hace poco,que un hombre que dice que en su casa manda él o es que vive sólo o es maricón. ese mismo amigo se suele ir del trabajo a las 3 con la misma frase...a les 3 se folla en mi casa esté o no esté y a mi no me gusta llegar tarde.