martes, 12 de mayo de 2009

Celos y Pena de Muerte


O lo otro consecuencia de lo uno, quiero decir. Los celos matan. Todos. Matan la confianza, matan el amor y, en última instancia, a las personas.
Son el puto enemigo.

El sentimiento de los celos no tiene nada que ver con el amor. Ni los más leves. Son obsesión, son posesión, son anulación del otro, son una falta de respeto, una indignidad, una violenta forma de autoritarismo, un chantaje moral... una completa y encendida defensa de la esclavitud, del amo y el siervo.
Cada vez que se oye decir que “sentir algo de celos es sano”, se está escuchando como se abre la puerta a que todo empiece a ser insano. No se pueden tolerar, ni los más mínimos, ni el más sutil comienzo.

Y que no me venga nadie con que “¿y si tengo motivos?”. Esto que escribo no es para los celosos, esos no tienen cura alguna, no espero convencerlos, están instalados en una enfermedad contra la que no pueden luchar, que les va a atormentar la vida, de la que jamás saldrán, que será su desgracia y la de los que les rodean y con la que se morirán. No escribo para esos tarados.
Estoy aconsejando a los no celosos, a los decentes, a los que saben no poner condiciones, a los que sois mejores que los demás.

Empezar a desconfiar y decírselo al otro es empezar a coaccionarle. Es matar la confianza. Es el equivalente a decirle: “si lo vuelves a hacer, como mínimo, tendremos esta discusión”. Esto tiene un nombre: chantaje emocional. Y siempre va a más, es voraz, se retroalimenta y acaba acaparándolo todo, cuando empieza ya jamás retrocede.

Pero cuando los celos llevan hasta el caso de hacerlos públicos, de avisar a la pareja delante de la gente, o a otros para que no se acerquen a ella, de “marcar territorio” con ademanes, palabras y gestos... entonces al ridículo más repugnante se une la actitud más estúpida y despótica, la que más rebaja a cada uno de los protagonistas: al dueño y a la mascota.

No sé qué da más asco, si una chica celosa o un chico. Desde luego sí sé que es mucho más peligroso un chico celoso. Infinitamente. Porque a su estupidez y su falta de control une una violencia instintiva completamente ciega e irreflexiva. Más de la mitad de los casos de ataques a parejas y exparejas, y de violencia contra las mujeres nacen de los celos de algún bastardo capullo inframental que un día fue un novio perfecto.
Pero además, una gran parte de las peleas de discoteca, de las palizas entre chicos y demás tienen por causa a un gilipollas celoso. Jamás ayudéis a montar una bronca por celos: Hace falta ser retrasado para no encontrar un motivo mejor por el que partirse la cara.
Chicas, tened cuidado, avisadas estáis: Dejad a esos hijos de puta en potencia antes de que os muestren su cara más diabólica, de que os hagan la vida imposible, de que se la hagan a los demás o de que acaben con vosotras.

Aislad a esa gente. Que se aguanten entre sí. Que los celosos salgan con las celosas y se destrocen mutuamente la vida. Que se den de la misma medicina, de ese amor enfermizo que es lo único que son capaces de sentir, que se envenenen con esos tiras y aflojas, con sus interminables sucesiones de broncas y reconciliaciones, que se precipiten al abismo de una vida desaprovechada que terminarán de vivir añorando lo que jamás fueron capaces de sentir: entrega incondicional. O sea, amor.

Que se mueran sin haber tenido jamás alguien que les quiera como no merecen, a nadie que los trate como ellos no saben tratar o que los ame recibiendo como único pago una vida destrozada. A la horca con ellos, a la hoguera con sus corazones y a la oscuridad eterna con sus sentimientos infectos.

Malditos...

4 comentarios:

mayte dijo...

pq contigo siempre tengo la sensación de ser un experimento sociológico.???esto me recuerda a una conversacion contigo hace muchos años...q no sé si queriendo o no a mi me crispó los "celos" jejejej

Gladius dijo...

Mayte, quizá desde entonces nos debemos otra conversación que no tenga nada que ver con aquella ¿no?

mayte dijo...

nada, cuando gusteis...aunque una conversación con vos puede resultar, cuanto menos, retorcida...pero será divertido...

ana dijo...

absolutamente de acuerdo.
por no hablar de 'los que tienen motivos': si mi pareja decide que quiere tirarse a todo lo que se mueve, yo soy libre de tomar la decisión que considere oportuna con mi vida, pero nunca con la suya! ¿no hemos venido a este mundo para ser libres? pues bastantes límites tiene ya la vida para que nos los ponga la persona que amamos
me parece increíble que en pleno siglo XXI la mayor parte de la humanidad entienda como normal que alguien le revise los mensajes del móvil a su pareja. ¿qué es eso? ¿una pareja? me río yo del amor