martes, 23 de noviembre de 2010

Puntuando la ironía:

Lo necesitamos… En los libros no, dado que la narración puede explicar perfectamente el tono de lo escrito, y en los artículos periodísticos tampoco, porque el curso del artículo ya debe dejarlo claro.

Pero internet es distinto. Se ha inventado el chat, los comentarios, los diálogos, etc… y en todas esas formas de escritura rápida la expresión no puede depender de una descripción en prosa. - Porque no, idiota, porque hablamos de escritura rápida.-

Para casi todas las emociones añadidas a una frase ya ha inventado el usuario medio los iconos (:-( :-) pero la ironía carece de icono, y los iconos no es que sean signos muy ortodoxos, la verdad (aunque soy ferviente defensor de los mismos). Además, la ironía es una de las figuras literarias más utilizadas y es indistinguible del texto normal al verse escrita, por lo que crea infinidad de confusiones: malentendidos, cabreos, contestaciones airadas…

Así pues la, en este blog nunca bien ponderada (y esto sí es literal), RAE podría por una vez adelantarse un poco a los tiempos, detectar la carencia y ponerle solución adecuada. Desde este humilde púlpito de gloriosas ráfagas literarias y de elevado pensamiento más allá del alcance medio del mediocre ser humano, vamos a ser constructivos por una vez en la vida y a proponer un signo de puntuación que, colocado al principio y al final del texto irónico en cuestión, daría el sentido irónico al mismo:

La barra inclinada: /

- Ejemplo 1: /No hace falta en absoluto ningún signo de puntuación que diferencie la ironía… no. Para nada./
- Ejemplo 2: /Pero si la RAE está siempre al cabo de la calle en todo lo que sea adecuar al lenguaje al uso diario./
- Ejemplo 3: /El titular de la valla de la foto no estaría mejor sin la aclaración “¡Qué ironía”/
- Ejemplo 4: Si con los tres anteriores no te has enterado, /es que eres muy listo tú./

La barra tiene muchas ventajas: Casi no se usa en al escribir en prosa si no es para aclarar/añadir un matiz a un concepto mediante otra palabra/palabro, para dividir las fechas o para otros usos muy sectoriales (alguna abreviatura, dividir direcciones de internet, separando versos en poesía…) y que jamás se confundirían con una ironía. Nunca se usa doble, tal y como proponemos. Está en cualquier teclado bien accesible, la conoce todo el mundo, no estorba la lectura y tiene una connotación de “leer torcido” que como icono le va de puta madre a la figura literaria de la ironía.

Además, siendo un recurso, un signo y un problema universal, la RAE podría marcarse el tanto de exportarlo con gran velocidad a todos los idiomas gracias al mayor enemigo, paradójicamente, del lenguaje normativo: internet.

Así que pido que por una vez la RAE juegue a su favor y e incluya la IRÓNICA (sí, ya la hemos bautizado y todo) inmediatamente en la lista de signos ortográficos, porque un adolescente en un chat sin poder expresar el sentido irónico de sus palabras es como un mono con una metralleta en el salón de plenos de la RAE.



PD: Y luego que cada uno lo use cuando quiera… que aquí, como en la RAE, /sólo aconsejamos, no obligamos a nadie./

PD2: Gracias saroide por el refuerzo moral a la hora de elaborar la propuesta.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

He echado en falta algo como "cortar cabezas", "a sangre y fuego" o "violar a sus caballos". ¡Qué casi me ha gustado y todo!

saroide dijo...

IDEÓN. (Nótese que esto no va entre barras) :)

Anónimo dijo...

La ironía, salvo en sus formas más primarias, es un fenómeno lingüístico de cierta complejidad, elaborado por hablantes con alta competencia lingüística e intelectual y destinada a ser decodificada por hablantes de características similares (aunque el objeto de la ironía no la comprenda). Así pues, no veo necesidad de marcarla de ningún modo, salvo que uno sea tan tonto que no entienda las ironías o sarcasmos a los que se ve expuesto. Sería algo así como añadir risas y aplausos cada vez que uno cuenta un chiste.